Bernardo Domínguez: "A Malpaso hay que juzgarla por sus libros"

El empresario mexicano, presidente del grupo editorial Malpaso, ofrece en exclusiva su versión sobre la situación financiera del sello y su imputación como presunto testaferro…

Usted tiene de escurridizo, de enigmático. ¿Por qué no ha hablado hasta ahora?
Los que me conocen o han intentado ponerse en contacto conmigo, saben que respondo con claridad. Hay una confusión general al pretender que la vida de un empresario sea pública, cuando lo que debe ser público son sus actividades empresariales. Un empresario se manifiesta con lo que hacen sus empresas. Al editor, como sucede con el escritor, se le debe juzgar y valorar por sus libros.
Irrumpe en el mundo editorial cuando llega en 2013 a Barcelona. ¿Por qué decide instalarse en esta ciudad?
Yo hacía dos años que me había separado y tenía a mis hijos estudiando en el Reino Unido. En 2012 vivía en Londres, pero cuando uno de mis hijos vino a Barcelona para un postgrado decidí mudarme. Mi idea era invertir, tener socios locales que gestionaran los negocios y conectarlos al holding de México.
¿Qué le llevó a meterse en un sector en permanente crisis como el editorial?
Siempre he sido lector y con una vocación libresca. En México compré la editorial Jus, por su historia y por la recomendación de Gabriel Zaid. Ya en Barcelona, me ofrecieron algunas editoriales, yo miré otras, pero todas tenían problemas muy graves o un precio poco atractivo. Así que con un grupo de gente llegamos a la conclusión de que lo mejor era empezar de cero y de forma modesta con el sello Malpaso.
Enseguida provocaron un gran impacto en el sector. Visto el agujero económico y la polémica que envuelve a Malpaso, ¿pecó de ambición? ¿Cómo explica lo ocurrido?
Se ha exagerado bastante, bajo ninguna métrica llegamos a medio punto porcentual del sector. En siete años hemos tenido ventas netas por 12 millones de euros, derrama a librerías por 8 millones, pagos a imprentas por 3 millones, compra de derechos por 1,4 y pagos a traductores y correctores por 1,3. Tenemos 4000 referencias en siete sellos y esperamos, una vez concluida la reestructuración, terminar con poco menos de 3 mil títulos vivos. El problema fueron las pérdidas ocasionadas por las contrataciones y bajas ventas. Nos ocasionó un déficit de 1,9 millones de euros. Muchas de las cosas que se dijeron de Malpaso fueron mentira; una cosa es la realidad de Malpaso y otra la imagen que construyó el sector editorial, entre otras razones, porque algunos de nuestros editores buscaban reivindicarse. Hubo un exceso presunción.
Pero usted era el presidente, ¿no controlaba su propia empresa?
Sí, pero cometí dos errores: creer que podía gestionar un pequeño negocio con prácticas corporativas y delegar decisiones sin los debidos controles. Yo me encargué del marketing y del diseño, que fue rompedor, y construimos una marca muy fuerte que no supimos aprovechar. En 2017 y 2018 se cometieron enormes errores que significaron un sobre endeudamiento de 2,4 millones de euros. La imputación en el caso Pujol a finales de julio de 2018 vino a dificultar la velocidad de solución de los problemas de deudas de Malpaso, toda vez que las autoridades bancarias mejicanas limitaron la operación de divisas de nuestra organización. A mi regreso a Barcelona tuve que enfrentar el problema y ante la disyuntiva de terminar con el proyecto o seguir, decidimos hacerle frente. Hoy puedo afirmar que hemos aprendido la lección y están dadas las condiciones para que Malpaso seguir adelante: se ha reestructurado el 92% de la deuda, adecuado el costo fijo, reorganizado la parte comercial y, lo más importante: definida su vocación editorial con libros por publicar a un ritmo de 80/100 novedades al año.
Pero la realidad es que, a día de hoy, hay gente que aún espera cobrar. ¿A cuántos ex empleados y colaboradores les debe dinero?
No hay semana que los pasivos de Malpaso no disminuyan, cada vez debemos menos. Ex empleados 5 personas; traductores 19 personas; colaboradores 26 personas; otros proveedores entre empresas y personas son alrededor de 50. El adeudo total es de alrededor de 200 mil euros que esperamos cubrir con el pago que Océano (distribuidor de nuestros libros en el Cono Sur) ha ofrecido hacer antes de que finalice el año y que es muy superior al importe referido.
En Twitter sigue activa la Campaña «Malpaso, paga ya»…
Un grupo minúsculo, ruidoso, ha convertido en ritual el acoso, la burla, el insulto. Han intentado deslegitimarnos faltando a la verdad. No lo lograrán. A nadie se le puede negar el derecho de enmendar sus errores luchando por seguir adelante. Comprendemos el enfado y ofrecemos disculpas. Cobrarán, desde luego; no obstante, también esperamos que respondan por sus actos de acoso ante las autoridades competentes. A ese grupo de integrantes de lo que denomino el «Cártel del Sectroll» se les adeuda menos de 40 mil euros.

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