Bill Brandt, arriba y abajo

Había nacido en Hamburgo, pero Bill Brandt (1904-1983) quería a toda costa ser inglés. Así que se inventó una nueva identidad y para proteger su secreto trató de ocultar su acento alemán hablando en apenas un susurro. Al final de sus días, venerado ya como uno de los grandes de la fotografía, todavía hacía cachear a los periodistas que iban a entrevistarlo por temor a que sus grabadoras indiscretas pudieran delatarle. Pero su condición de forastero –en realidad había llegado a Inglaterra en 1934, con 30 años– no le impidió convertirse en el fotógrafo que mejor definió la Inglaterra que caminaba hacia la pesadilla de la II Guerra Mundial. Acaso porque la suya era una mirada naturalmente asombrada, dotada de ese poder de ver el mundo como algo nuevo y extraño, que es la esencia misma de su fotografía.

'Fiesta infantil',  Kensington
‘Fiesta infantil’, Kensington (Bill Brandt / Bill Brandt Archive Ltd.)
'Joven del East End  bailando 'The Lambeth Walk'
‘Joven del East End bailando ‘The Lambeth Walk’ (Bill Brandt / Bill Brandt Archive Ltd.)

Bill Brandt, protagonista de la brillante retrospectiva que le dedica el centro KBr de la Fundación Mapfre , había llegado a Londres procedente de París, donde trabajó con Man Ray , se familiarizó con la monumental oda de Eugène Atget al viejo París y fue profundamente influenciado por Brassaï . Brandt y su esposa Eva decidieron instalarse cada uno en un apartamento separados, y juntos frecuentaban a los tíos del fotógrafo, Augustus y Henry, que vivían en grandes mansiones en South Kensington y tenían diversas posesiones rurales.

Pese a su condición de extranjero, Brandt fue el fotógrafo que mejor definió la Inglaterra fracturada que caminaba hacia la pesadilla de la II Guerra Mundial

“Fueron aceptados como parte de la familia y, lo que es más sorprendente, se les permitió fotografiar libremente dentro de las casas”, escribe el biógrafo de Brandt Paul Delany. De ahí seguramente surgió la idea de su primer libro, The English at Home (1936), concebido como una sucesión de dobles páginas en las que contrapuso las flagrantes desigualdades y la deprimente impermeabilidad de las clases sociales: los ricos por un lado, los pobres por el otro. Escenas de la vida cotidiana de sus parientes de clase alta yuxtapuestas a imágenes de mendigos, mineros o vagabundos que retrató por todo el país con ojos de explorador.

'Niñas en un altillo compartido,', Stepney
‘Niñas en un altillo compartido,’, Stepney (Bill Brandt / Bill Brandt Archive Ltd.)
'Ventana en Osborne Street, Su única ventana'
‘Ventana en Osborne Street, Su única ventana’ (Bill Brandt / Bill Brandt Archive Ltd.)

Las damas disfrazadas para asistir a las carreras de Ascot; el minero recién llegado a casa con el rostro aún medio oculto por el hollín que espera a su mujer mientras fuma en la cocina; las expresiones inesperadamente congeladas de unos niños en una fiesta infantil; el “lacayo” tocando el gong antes de la cena; jóvenes jugando al backgammon en un salón de Mayfair y una pareja besándose en una mísera taberna ante la mirada perdida de un tercero que sujeta un vaso en la mano… O la célebre Sirvienta y sirvienta segunda listas para servir la cena –“con los ojos como trabucos”, añadió el fotógrafo Nigel Henderson–, que en sí misma encierra toda la tensión social dentro el marco.

Sqlón en Mayfair
Sqlón en Mayfair (Bill Brandt / Bill Brandt Archive Ltd.)
'Mesa en un rincón del Charlie Brown's', Limehouse
‘Mesa en un rincón del Charlie Brown’s’, Limehouse (Bill Brandt / Bill Brandt Archive Ltd.)

Detrás de sus imágenes hay siempre un secreto a medio revelar, algo extraño y misterioso, incluso en las situaciones más apacibles o convencionales

No hay nada abiertamente airado o estridente en el tono de las imágenes, en muchos casos construidas o escenificadas, fruto de la imaginación del fotógrafo. Y, sin embargo, detrás de cada una de ellas parece como si hubiera siempre un secreto a medio revelar, algo extraño y misterioso, incluso en las situaciones más apacibles o convencionales. Más que las vidas, lo que le interesaba eran las realidad ocultas detrás de las vidas.

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