Bryan Cranston: "Me atraen los personajes difíciles y conflictivos porque puedo identificarme con ellos"

El inmortal Walter White de ‘Breaking Bad’ habla sobre superar la pandemia juntos, sobre combatir el racismo, sobre buscar la complejidad en la actuación y…

¿Se ve a sí mismo como un superviviente de Hollywood?
Me veo como alguien muy afortunado. Llevo actuando de manera profesional desde hace 41 años y me he ganado la vida con esto desde que tenía 25. Y ese era mi objetivo. ¿Puedo ganarme la vida haciendo algo que me apasiona? ¡Eso es una victoria! ¿Cuánto dinero supone eso? Nunca me he marcado un objetivo en ese sentido, el dinero no es lo que me motiva… No me entiendas mal, es mucho mejor tener dinero que no tenerlo, sé de lo que hablo porque cuando era niño mi familia era realmente pobre. Lo que no quiero es tomar decisiones creativas a partir de necesidades financieras. Por eso mantengo un perfil bajo, no gasto mucho y voy de proyecto en proyecto haciendo las cosas que me gustan.
¿Cuáles son los proyectos que le atraen especialmente en este momento de su carrera?
Las historias que son emocionantes, íntimas e intensas, y eso suele tener que ver con películas independientes de bajo presupuesto. En general diría que lo que me gusta es cambiar, pasar del teatro al cine y después a la tele, del drama a la comedia o a una película familiar. Me gusta seguir moviéndome, desafiarme a mí mismo eligiendo una gran variedad de personajes diferentes que no son necesariamente parecidos a mí. Hay algunos proyectos que se cruzan en tu vida y dices ‘tengo que hacer eso, me habla directamente y de manera tan intensa que me recuerda a mi vida’. Hay otros en los que te sientes como un voyeur, y los eliges porque reconoces en ellos una buena historia. En mi caso, El magnífico Iván ocupa esa segunda categoría. Lo interesante es que rodamos esta película en Inglaterra hace dos años. Que se estrene ahora, cuando todos estamos lidiando con una pandemia mundial, tiene una relevancia y resonancia mucho mayor que entonces. La sensación de cautividad que tienen los animales en la película es algo que muchos estamos sintiendo ahora, nos sentimos constreñidos como humanos.
Llevamos meses hablando de si saldremos de la pandemia esto siendo mejores, a nivel individual y como sociedad. ¿Qué piensa de estos tiempos tan convulsos?
Mientras atravesamos toda esta confusión es difícil saber dónde acabará todo. Hace dos años, cuando empezó el movimiento Time’s Up, yo estaba emocionado, porque parecía que finalmente los pilares de la misoginia estaban cayendo. Ahora estamos viviendo la eclosión de Black Lives Matter y ya era hora, porque el racismo es una parte muy, muy oscura de la historia de mi país. El racismo es un crimen contra la humanidad y no podemos escondernos ante algo así.
¿Cuáles son las mejores herramientas para combatirlo?
La educación, para empezar. Debemos aprovechar esta oportunidad para forjar un cambio real y profundo, que allane el camino para todos y cada uno de los seres humanos independientemente de su religión, el color de su piel, su género o su orientación sexual. Todas las revoluciones a lo largo de la historia han sido confusas, complicadas y peligrosas. Es duro, pero tenemos que sobreponernos y hacer frente a los tiempos difíciles que vienen por culpa de la Covid-19, algo que he sufrido en primera persona. Yo digo: aprovechemos el momento, luchemos por la igualdad de derechos en todos los ámbitos. Además, con el coronavirus se trata de respetar no sólo a los demás, sino también a nosotros mismos. Poneos mascarillas, lavaos las manos, guardad las distancias… Haced este pequeño sacrificio y podremos salir de esta juntos. Es la única manera de conseguirlo.
¿Cuáles son para usted las claves de su oficio?
Cuando hablo con intérpretes jóvenes les digo que para ejercer esta profesión hay que tener un deseo y una habilidad especiales para adentrarte en tu propia cavidad emocional, en tu cofre del tesoro, abrirlo y plantearse: ¿qué emociones he sentido de verdad que son necesarias para este personaje? Pueden ser rabia, celos, miedo… pero también experiencias positivas. Un actor tiene que estar dispuesto a permitir que su vulnerabilidad salga a la superficie para tener éxito. Si te enfrentas a algo que no has sentido en tu vida real, ahí es donde entran en juego tu imaginación y tu curiosidad por investigar. Si unes ambas cosas a tu talento, puedes aproximarte a un personaje con más seguridad.
Los personajes que ha interpretado a lo largo de su trayectoria, ¿tienen algún reflejo en el Bryan Cranston de hoy en día, Walter White incluido?
Supongo que sí. Me atraen los personajes complejos, difíciles y que tienen conflictos… porque puedo identificarme con ellos. Todos somos humanos y, por tanto, todos tenemos debilidades. A mí me encanta ver esos defectos en los personajes que interpreto y también cuando veo una obra de teatro o una película. Quiero sentir sus debilidades y su miedo, cómo son conscientes de ellos y, quizá, cómo intentan encontrar la manera de ser mejores personas. Cuando el público presencia algo así se enamora inmediatamente del personaje. Yo lo veo como una inversión. Los espectadores invierten emocionalmente en un personaje y, desde ese momento, depende por completo del actor plantear un viaje que les satisfaga emocionalmente, quizá intelectualmente y hasta social o políticamente.

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