Cesc Gay: “Me fascina tanto resentimiento y celos en las relaciones entre hermanos”

Cesc Gay regresa al teatro. El director de películas como Truman, Krámpack y En la ciudad triunfó por todo lo alto hace cinco años con su primera obra t eatral , la comedia Els veïns de dalt. Una divertida mirada al mundo de la pareja repleta de diálogos frescos e irónicos que logró 90.000 espectadores con la versión que montó en Barcelona y 150.000 más con la que dirigió después en Madrid. Y ahora que justamente acaba de estrenar en cine la versión para la gran pantalla de Els veïns de dalt, titulada Sentimental , presenta hoy en el festival Temporada Alta de Girona su segundo montaje teatral, 53 diumenges, que se verá también en el teatro Romea de Barcelona a partir del 3 de diciembre.

Fotograma de 'Sentimental', la película que acaba de estrenar Cesc Gay basada en 'Els veïns de dalt'
Fotograma de ‘Sentimental’, la película que acaba de estrenar Cesc Gay basada en ‘Els veïns de dalt’ (Filmax)

Gay vuelve a la comedia pero poniendo ahora el foco dentro de la estructura familiar: “Me fascina la cantidad de resentimiento, envidia, reproches, celos y malentendidos que pueden albergar las relaciones entre hermanos”, resume. En la obra, en la que cuenta de nuevo con Pere Arquillué y Àgata Roca –a los que suma Marta Marco y Lluís Villanueva– tres hermanos han quedado para cenar y hablar de su padre. Un hombre mayor que algunos creen que no puede seguir viviendo solo. Se pierde, se olvida de las cosas y, sobre todo, ha empezado a enseñarle el pene a la vecina. El problema es que los encuentros entre estos hermanos son una bomba de relojería en los que cualquier palabra de más o incluso una vocal más acentuada de lo normal provocan una explosión.

“El conflicto entre hermanos me fascina porque que viene de muy antiguo, nace y se enquista en las personas en la infancia, cuando no eres consciente

Gay, que se encuentra con dos estrenos en plena pandemia, señala que “un conflicto entre hermanos siempre tiene mucha gracia y es un lugar interesante sobre el que escribir, porque es un conflicto que viene de muy antiguo, nace y se enquista en las personas en la infancia cuando no eres consciente, en cambio con los conflictos de pareja eres adulto y consciente. De niño se establecen roles, eres el mayor, el pequeño, el niño, la niña, y se arrastran toda la vida. Y normalmente si la cosa no es muy dramática en las familias se intenta mantener el tipo y no te acabas de pelear. Aguantas las formas y lo tratas desde un lugar interesante, con ironía”. Dicho lo cual aclara por si acaso que con sus dos hermanos tiene “una relación fantástica, la obra no está nada inspirada en mí, pero sí he visto muchas relaciones conflictivas”.

Los protagonistas de '53 diumenges' junto al director Cesc Gay (en el centro)
Los protagonistas de ’53 diumenges’ junto al director Cesc Gay (en el centro) (David Ruano)

Quizá por todo eso afirma que “ha salido una obra muy divertida”. Els veïns era más dura, había amargura en el retrato de la pareja, sobre todo en la película. Entre las parejas a veces hay mucha crueldad. Entre los hermanos es más frívolo, ligero, pese a los conflictos que puedan haber”, razona. Y explica que los tres hermanos son un actor que no le han ido demasiado bien las cosas (Arquillué), una profesora universitaria (Marco) y un hombre (Villanueva) está casado con una mujer rica y que se pasa el día jugando al golf como Donald Trump.

53 diumenges, título de una novela que aparece en la obra, está escrita, dice Gay, “para que cuando acabe pienses en lo absurdo de las discusiones, sobre todo en familia. Lo ridículas que son y la necesidad que tiene la gente de discutir”.

“En el cine manipulas mucho, actores incluidos, controlas mucho más todo el proceso. En cambio el teatro es de los actores”

Sobre su creciente interés por el teatro explica que ya le habían propuesto más de una vez dirigir algún texto y no se había atrevido, pero sí con una obra escrita por él mismo. “Con Els veïns fue muy bien y sucede una cosa curiosa, que la comedia que escribo para el teatro no me vale para el cine, tiene una estructura que no sé llevar a la pantalla. En el teatro se libera algo. En el cine el valor de la secuencia es muy importante, la estructura es más compleja, están las elipsis internas. En teatro vas más directo a la situación, te puedes recrear en el valor del diálogo. En cine manipulas mucho, actores incluidos, controlas mucho más todo el proceso. En cambio el teatro es de los actores, les puedes llevar, dirigir, pero son ellos los que están sobre el escenario”, concluye.

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