Compagnon: Glosarnos los unos a los otros

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Este libro parte de la tesis doctoral de Compagnon dirigida por Kristeva, en el año 1977, y evaluada entre otros por Genette. Desde entonces ha tenido varias ediciones y revisiones. Un libro fundamental en la teoría literaria. Esos libros de trabajo e investigación hercúlea de los que luego otros se aprovechan para la divulgación y obtienen ventas desconocidas. La cita siempre ha sido como un aditamento esencial de las comidas. El trabajo de la cita es el producto de la fuerza que se apropia de ella mediante el desplazamiento que se le hace experimentar. Montaigne insistió en que «lo que hacemos es glosarnos los unos a los otros». Toda escritura es glosa de la glosa, toda enunciación se repite. ¿Cómo desenvolverse en la maraña de lo infinitamente dicho?¿Cómo administrarlo?

Toda escritura es cita y comentario. Escribir siempre es reescribir, pero jamás copiar

Este libro, como dice su autor, no es un discurso sobre la cita, sino un discurso de la cita, su cuadro clínico. Él es víctima de la cita, no su médico. Idas y venidas del discurso oral y de la escritura. Volver sobre los pasos, recordar, la repetere de Quintiliano, que significa descomponer el texto y alterar su organización. Recuerdo e imitación equivalente a la cita. Metáfora de la costura: cortar, confeccionar, hilvanar, sobrehilar. Toda cita sigue siendo, por añadidura, una metáfora. Metáforas relacionadas con la topografía, la estrategia militar, la teología, la anatomía. Y otras metáforas desde la lógica, la lingüística, la historia o la psicología. Aflorar hipótesis, jalonar el itinerario de una serie de preguntas en las que detenerse a lo largo del camino. La lectura es el fundamento preliminar de la cita y de la escritura. Integra el texto en un conjunto o en una red de textos. Invitación, excitación del texto que nos dice mejor lo que nosotros pensamos pero no sabemos expresar mejor. Luego viene la adaptación, el subrayado, la ablación.

Fragmento mutilado

Valéry en sus Cahiers escribe: «Leo con una rapidez superficial, presto a cobrar mi pieza». La cita es un fragmento mutilado que cobra nueva vida. Un injerto en un cuerpo extraño, un trasplante que da nueva vida al texto. Toda escritura es collage y glosa, cita y comentario. Escribir siempre es reescribir, pero jamás copiar. Ya no existe la obra individual, sino un nudo de interminables obras. Compagnon pone de ejemplos a Mallarme, Borges (un autor fundamental en este libro), Caillois, Levy-Strauss…

¿Cómo salirse del laberinto de citas? La cita modifica el texto y viceversa. El juego de las comillas, la cursiva y la no referencia autoral. Hay cientos de definiciones de la cita desde Aulo Gelio (Noches áticas): «Citar a alguien, es hacer su elogio». El lector es el intérprete de la cita. Y no es lo mismo el lector del texto de donde procede, que el lector del texto al cual se ha incorporado. Los significados son complementarios, pero distintos. Es la amplificatio. Compagnon nos retrotrae a la prehistoria de la cita, desde los griegos hasta nuestra contemporaneidad. Desde el discurso platónico de la mimesis, la repetición. Luego Aristóteles, Cicerón, Quintiliano que habla de la sententia.El discurso teologal es muy importante. La Biblia, los Evangelios, la Torá, El Talmud. ¿Cita y comentario son sinónimos? El escolio, la homilía, el tomo o comentario.

Nos retrotrae a la prehistoria de la cita, desde los griegos hasta la contemporaneidad

La historia de la cita continúa con la imprenta. Erasmo, en los Adagios, utiliza el verbo latino citare. Solo se utilizaba en el latín clásico en el derecho. Montaigne habla de la alegación, del préstamo y se aleja del comentario, la glosa, el escolio o la apostilla. Alegación es citar una ley con autoridad. «Voy desvalijando por aquí y por allá de los libros que me gustan, no son más mías que en su primera ubicación», dice Montaigne. Malebranche lo acusó de todo lo que lo hizo nuestro contemporáneo: pedantería, egocentrismo, anecdótico, narrador, ocurrente, contradictorio, reflexivo, ilustrado… Los Ensayos eran contrarios a la ética y la escritura del XVII. Cuando no citaba la procedencia , practicaba el comunismo intelectual.

Gracián ocupa un capítulo importante y hay referencias a Bécquer. Este libro, como sabemos desde hace décadas, es extraordinario. En esta última versión echo en falta un mayor acercamiento a la contemporaneidad, aunque él la delega en Borges-Bioy, Joyce o Pound…

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https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-compagnon-glosarnos-unos-otros-202102030105_noticia.html

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