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Una terraza de Barcelona cerrada por las restricciones por el covid.
Una terraza de Barcelona cerrada por las restricciones por el covid.MASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

El Departamento de Salud de la Generalitat prevé extender el uso de los test de antígenos a partir de las próximas semanas y planifica contar con las farmacias para su realización. Esa ha sido, precisamente, una demanda insistente del empresariado catalán para poder agilizar la reapertura de miles de negocios que permanecen cerrados desde el pasado 16 de octubre. Los responsables políticos y técnicos de la lucha contra la pandemia avanzan que la desescalada, que se iniciará el próximo 23 de noviembre, se realizará a “varias velocidades”, según ha anunciado Marc Ramentol, secretario General de la Consejeria de Salud de la Generalitat, en una entrevista en RAC1. En esa desescalada, la prioridad de reapertura será para las actividades al aire libre, dando a entender que el sector de la restauración será uno de los que primeros precisamente porque pueden funcionar en el exterior.

Ramentol ha salido al paso de las críticas que ha recibido el departamento de Salud por su política de mayores restricciones frente a la opción escogida por Madrid, que ha evitado el cierre de negocios, y ha afirmado que no se puede sentir “insatisfecho” de cómo se ha gestionado la pandemia en Cataluña “y menos en comparación con Madrid”: “Nosotros nos dijimos que teníamos que salvar las máximas vidas posibles y lo hemos cumplido”.

El responsable de Salud ha adelantado que el plan de desescalada que la Generalitat prevé aplicar “estará adaptado a las realidades de transmisión del virus” y que tendrá en cuenta la geografía, la densidad de población y los movimientos poblacionales, por lo que tendrá distintas velocidades en función de territorio.

“El objetivo es que la medida afecte a los sectores que han tenido que cerrar estos días y que gracias a los cuales hemos podido doblarla curva de contagios”, ha indicado. Ramentol también ha afirmado que los test de antígenos son un instrumento que en las próximas semanas se utilizarán “mucho más” y, para ello, ha sostenido que no es “descabellado” implicar a la red de 3.300 farmacias para que hagan estas pruebas “siempre que sea en el marco de una estrategia de salud pública y con test fiables”.

La demanda de la generalización de los test de antígenos fue planteada por la Pimec, en un manifiesto hecho público este viernes, y apoyado por la Cámara de Comercio de Barcelona. Para el sector económico, la estrategia de la práctica masiva de esas pruebas en Madrid, 120.000 semanales y 50.000 PCR -en Cataluña las PCR han sido 176.000 en la última semana más 64.000 test de antígenos- , ha sido clave en que la capital española haya podido funcionar, pese a una situación pandémica delicada, sin tener que aplicar tantas restricciones como en Cataluña.

“Tenemos a unas 3.300 oficinas de farmacia, una red mucho más amplia que los centros de atención primaria. Nuestro deber es utilizar esta capilaridad en el territorio para la contención de la pandemia”, ha explicado.

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