“Creo que siempre he sido un músico apañado”

Fiel a su adn, Quimi Portet (Vic, 1957) sorprende a propios y menos propios publicando el primer álbum en vivo de su carrera en solitario, con calidad, humor e ironía. Mañana verá la luz Si plou, ho farem al pavelló (Live in Cincinnati), un doble álbum publicado por Quisso Records/Fina Estampa que reúne 23 temas y donde recoge gran parte de sus grandes éxitos que ha ido publicando en los diez albumes de su discografía.

¿Por qué ahora un álbum en vivo?

Cuando comenzamos la gira de 2018-2019 de nuestro anterior álbum Festa major d’hivern, que era la segunda que hacía con mi trío junto al guitarrista Jordi Busquets y el batería Ángel Celada, sentí que me gustaba cómo sonábamos. Y comencé a pensar en documentarlo, grabando unos conciertos. Cuando cogí ese material grabado y lo escuché en casa me emocioné. Eso fue a finales del año pasado. Había como mínimo 21 canciones que se podían editar. Y empecé en la posproducción.

Portada del flamante álbum 'Si plou, ho farem al pavelló (Live in Cincinnati)'
Portada del flamante álbum ‘Si plou, ho farem al pavelló (Live in Cincinnati)’ (FINA ESTAMPA)

¿En qué consistió ese proceso en este caso?

Primero fue añadir directamente el bajo, unos teclados y algunas armonías de voz. Y me fui motivando sin parar hasta que vi que teníamos un disco, y lo cierto es que el coronavirus no apareció hasta cuando ya estaba en los últimos episodios de esta posproducción. El plan era sacar el disco en este septiembre coincidiendo con el Mercat de Música viva de Vic e íbamos de salir de gira muy contentos. Y como valores añadidos del disco, decir que después de diez álbumes me apetecía que hubiese esta especie de recopilatorio, así como documentar cómo suenan ahora temas que tienes quince, veinte o veintidós años. Y algunos suenan realmente diferentes.

¿Respetando el sonido de los conciertos en directo?

Sí, sí. Todo lo que sonaba en el directo está allí, incluso el público suena muy bajito y al final d e los temas. Lo he mezclado personalmente en el estudio de grabación y he grabado todos los instrumentos adicionales.Me divierte muchísimo hacer esto.

“Me gustan más las canciones que han sufrido evoluciones dramáticas y espectaculares, como Francesc Pujols que las que han quedado más fieles al original”

¿Ha buscado alguna fidelidad con las versiones originales?

No pretendo ser fiel a ningún original. Acepto las canciones, y éstas han tenido una vida durante estos veinte años y han llegado a un sitio donde no estaban al nacer. Por la interacción con los músicos con los que toco, muchas de esas canciones suenan totalmente diferentes ahora, y es lógico. No tengo ninguna canción mía sacralizada. Me apetece, es más, me gustan más las canciones que han sufrido evoluciones dramáticas y espectaculares, como Francesc Pujols que las que han quedado más fieles al original.

¿Y su manera de tocar ?

Creo que siempre he sido un músico apañado y ahora continúo siéndolo: antes apañado joven y ahora apañado maduro. Además de esas 21 canciones hay dos temas inéditos. Yo siempre estoy componiendo porque es mi oficio, y cada día dedico unas horitas a la labor. Y esas dos canciones concretamente, Amb qui parlo? y Matèria orgánica, son las que estaban en el taller, en el horno, los días de la posproducción. Me apetecía poner un par de temas y puse lo más recientes que había hecho, porque tampoco quería que el disco fuera un simple documento testimonial, sino algo que tuviera cierta vitalidad actual.

¿No había miedo que se notase un desfase entre esos temas y la veintena de canciones restantes?

No, en absoluto; no me he planteado ninguna norma. Este disco tiene que ser agradable, sugerente y motivador pero no tiene por que tener ninguna unidad, ni siquiera estilística; obviamente siempre canto yo y son mis temas.

El primer single de este álbum fue La Rambla, compuesta antes del cambio de siglo.¿Ha cambiado mucho la Rambla barcelonesa?

Cuando compuse la canción en el año 97 ya era una canción en donde yo añoraba una Rambla anterior, por la que paseaban Sisa y Pau Riba, y cuando éramos jóvenes íbamos allí a ver de cerca a nuestras estrellas preferidas, Toti Soler o Maria del Mar, bien de cerca. De alguna manera esa canción se ha solidificado en mi imaginario, aunque no añoro la Rambla del 97, del 98 o la del 2001. Lo que añoro en todo caso es a mí mismo, yo con 17 años.

Este álbum, y usted lo asegura, ¿es de rock’n’roll?

Yo diría que sí, hay dinámica y predominan las guitarras, porque tanto Busquets como yo lo somos, y no podemos negar que Ángel Celada tiene matiz pero como batería tiene mucha potencia, y nosotros tendemos a eso.

“Procuro que la música que hago me motive y me resulte evocadora a mí. Es la única garantía de que pueda acabar siendo evocadora para otras personas”

¿Hace rock’n’roll para que los que le escuchen en el disco crean que están ante un chaval?

¡No! Parece que actualmente tocar rock’n’roll es muy de mayores… Lo hago porque nos divertimos como locos. Ser joven ahora y tocar rock’n’roll sería un error total; creo que te haces más el joven cuando tocas cosas más atmosféricas, como Os bipolar o algo más etéreo. Es cuando nos dejan sueltos cuando se nos ve más el plumero.

El que siga defendiendo el rock’n’roll le ha llegado a hacer sentir como un bicho raro?

No, me sabría más mal esconderlo o fingir que yo no hago eso. Nací con esa música y siempre estará allí. También creo que cíclicamente el rock’n’roll ha ido despareciendo y luego ha reaparecido. De hecho yo no me considero un roquero estrictamente; mi estética es sobre todo una música hecha con guitarras y batería, y eso es algo que cíclicamente va y viene. Personalmente procuro que la música que hago me motive y me resulte evocadora a mí. Es la única garantía de que pueda acabar siendo evocadora para otras personas.

Quimi Portet en su particular vuelta al mundo que acompaña al nuevo disco
Quimi Portet en su particular vuelta al mundo que acompaña al nuevo disco (FINA ESTAMPA)

Uno de los riesgos de un grandes éxitos es un trasfondo de melancolía o nostalgia.

Bueno, la verdad es que yo no tengo ni mucha melancolía ni mucha nostalgia. De los 40 a los 45 es una etapa en que te pones triste, pero luego ya coges carrerilla. Pero estas canciones las considero mías y van evolucionando. Si tocara cosas anteriores a El Último de la Fila entonces quizás sí produciría estados de evocación muy cercanos a la tristeza. Pero no estos que tocamos.

¿Y por qué no ha incluido temas anteriores?

La verdad es porque no me gustan. Me gusta el material que tocamos aquí, en la gira de hace dos años. Y el disco se planeó cuando la gira ya estaba en marcha. Es por eso que hay canciones que seguro que mucha gente debe considerar que deberían estar, como Montserrat y otras, y es que no están en este disco porque no estaban en esa gira.

“Hay canciones que seguro que mucha gente debe considerar que deberían estar en este álbum, como Montserrat, y es que no están porque no estaban en esa gira de 2018-19”

¿Cómo le afecta la pandemia como músico?

Lo que más me afecta es cómo lo hace a nivel colectivo, no solo los músicos sino también los que hacen teatro, danza o que tienen bares, por ejemplo. Yo viví la casualidad de que cuando comenzó el confinamiento en marzo yo ya estaba confinado por así decirlo en el estudio, y ya me había hecho ala idea de pasar dos o tres meses prácticamente encerrado para hacer el disco. A nivel profesional,de alguna manera, lo viví como una especie de normalidad.

Tras El Último de la Fila ¿en que época considera que ha estado especialmente atinado?

A mí me gustan todas las épocas porque hay que aceptarse con deportividad para bien de tu salud mental y física. Cuando más joven eres hay más entusiasmo y energía, pero creo que hay unos valores añadidos a la madurez que se pueden aprovechar y, modesta y humildemente, creo que yo lo hago.

“Cuando haces música y te abstraes totalmente se crea un mundo ideal donde se mezclan las edades y las épocas, y en este mundo siempre me he sentido confortable”

Escuchando en este Si plou, ho farem al pavelló (Live in Cincinnati) solo la música, ¿ es posible adivinar quien la toca?

Si me permites un poco de inmodestia, creo que hay canciones de mi última época que son muy bonitas como Os bipolar o, en mi último álbum, el tema Pànic escènic para mí es muy bonita también, como también en el álbum Cançoner electromagnètic de 1999 hay canciones preciosas. Cuando haces música y te abstraes totalmente se crea un mundo ideal donde se mezclan las edades y las épocas, y en este mundo siempre me he sentido confortable, aunque sea muy poco práctico y esté muy alejado de la cotidianidad.

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