¿Cuál de sus obras jamás se atrevió a publicar en vida Simone de Beauvoir?

Hoy en día sería imposible hablar de feminismo sin incidir en Simone de Beauvoir. Tanto sus obras como su propia vida despertaron conciencias y abrieron el punto de mira de varias generaciones en una época en que la mujer no tenía espacio reservado más allá de las cuatro paredes de su casa.

Simone era una mujer atrevida que se rebelaba contra las imposiciones, tal y como demuestra en algunas de sus publicaciones más reconocidas y que le han valido un puesto en la historia, como El segundo sexo (1949) y su famoso “No se nace mujer, se llega a serlo”. En la gran mayoría de sus escritos, la escritora y filósofa francesa reivindicaba para la mujer un modelo social y familiar alternativo, así como su independencia económica. Sin embargo, no de todos sus textos estaba tan segura. De hecho, uno de ellos no se atrevió a publicarlo en vida.

La hija adoptiva de la escritora, Sylvie Le Bon de Beauvoir, ha hecho posible que la novela llegue a las librerías

Hablamos de una obra de ficción a la que ni siquiera puso título pero que este mes ha llegado a las librerías españolas de la mano de Lumen y bajo el nombre de Las inseparables. Ha sido la hija adoptiva de la escritora, Sylvie Le Bon de Beauvoir, la que ha decidido que el inédito libro llegue ahora al público, convirtiéndola en la primera obra de ficción de la autora que se podrá leer tras su muerte hace 34 años.

La novela está íntegramente dedicada a Élisabeth Zaza Lacoin, su gran amiga de la infancia, a la que conoció a los nueve años y de la que fue inseparable hasta su repentina muerte en 1929. Si bien es cierto que Zaza aparece en varias de las obras de la escritora, nunca antes había adquirido semejante protagonismo, hasta el punto de plantearse si era adecuado publicarlo en su época.

El libro está íntegramente dedicado a Élisabeth Zaza Lacoin, su gran amiga de la infancia, a la que conoció a los nueve años y de la que fue inseparable

En este inédito texto, Zaza adquiere el pseudónimo de Andrée Gallard, una “pequeña desconocida de pelo castaño, mejillas hundidas con ojos oscuros y brillantes que miran con intensidad” y que cautiva de inmediato a Sylvie Lepage (Simone de Beauvoir). Una fascinación que se convierte en un amor adolescente, probablemente el primero de la autora. “Vivir sin ella no era vivir”, asegura la francesa en sus páginas, reconociendo también que su amiga “ignora absolutamente” sus sentimientos, que terminan no siendo correspondidos. Al menos, no del mismo modo. “Ella comprende rápidamente que Zaza no siente un apego similar, y que ni sospecha de la intensidad del suyo, ¿pero qué importa eso ante el deslumbramiento que significa amar?”, adelanta el prólogo de Le Bon.

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