Dani Poveda: “La libertad y el deseo no viven su mejor momento”

Uno de los potenciales platos sorpresa del cartel de hoy del Mercat de Música Viva de Vic es el concierto online ofrecido por Lavanda (a las 21.30 h en la web del Mercat). Es decir por el nuevo vehículo creativo de Dani Poveda, músico de inquieto currículo que también se desdobla en tareas organizativas como el Vida Festival.

En la promoción de su nuevo proyecto Lavanda habla del misterio como uno de los objetivos.

El término misterio hace referencia a la luminosidad musical. Es decir, con Lavanda busco hacer algo con menos luminosidad en el sentido de que sonoramente sea algo más sofisticado, línea sintética años ochenta. Es una sonoridad que creo que será dominante en el álbum Llinatge del desig, que pronto publicaremos.

¿Por qué nace Lavanda?

Comenzó a coger forma a finales de 2018, al poco de morir dos familiares muy cercanos. Era mi regreso a la música como músico tras la experiencia de Gentle Music Man, aunque desde otro punto de partida. Quiero decir que volví a coger la guitarra pero sin la idea de que todo lo iba a hacer yo. Delegué, busqué un productor como Jordi Casadesús [La Iaia], y el resultado no ha podido ser mejor.

Ha dicho que este proyecto tiene un componente terapéutico importante para usted.

Sí, este regreso físico a la música me ha tranquilizado. A diferencia de antes, sé muy bien que no se puede vivir de ser músico en este país. Vivir de un grupo es muy complicado, tal como comprobé con Gentle Music Man, donde me quedé a dos velas.

Hasta ahora solo han publicado un par de temas.

En efecto, Tant s’incrementa, basado en un poema de Joan Vinyoli, y Pilota o jugador, aunque para mí la canción más representativa del álbum es Famílies, que saldrá el 2 de octubre. Refleja mi opinión de que nuestra sociedad ha hecho lo posible para decidir desde los poderes fácticos lo que está bien y lo que no. Y he hecho como un árbol genealógico con diferentes momentos del deseo, esos momentos en que el deseo en su más amplio sentido no consigue ver la luz.

Otro momento de la actuación  de Lavanda en la sala L'Atàntida de Vic
Otro momento de la actuación de Lavanda en la sala L’Atàntida de Vic (Gloria Castellvi)

¿Deseo en un sentido amplio?

Sí, en todos los sentidos. De querer hacer una acción que está mal vista por la sociedad y no la haces; de querer cambiar de trabajo pero no lo haces por lo mismo. También hablo de términos de amor, de querer a una persona, hablo de momentos de homosexualidad y bisexualidad.

¿Alguna conclusión?

Hay una canción, La santa, que es la que cerrará el disco y también los conciertos, que habla instrumentalmente de la explosión del deseo , de que al final no lo puedes contener. Para bien o para mal. Estamos en un momento en el que la libertad y el deseo no están viviendo en general su mejor momento.

Cuando se vuelva a la normalidad tras la pandemia, ¿compatibilizará ambas vertientes, la de músico y la de instigador y programador?

Sin ningún problema. Siempre viajo, y para mí cualquier oportunidad a nivel experiencial sirve para el propio festival. Lo que sucede es que con el Vida hemos conseguido un grupo de personas muy jóvenes que ahora es muy profesional y que los estamos cuidando mucho para que sigan con nosotros. Yo creo que esa es la clave, es decir,saber compartir y delegar.

Uno de los errores en mi carrera como músico es haber querido tocar mucho: a veces más vale tocar menos pero que tu música sea la protagonista y no otros factores

¿Y qué errores hizo en el pasado en su carrera como músico?

Lo que hago ahora es una evolución lógica. Uno grave ha sido no dejar que mi música la toque otra persona y me la cambie otra persona. No tener nunca un productor y quererlo tener todo controlado ha sido otro, y también lo es querer tocar mucho: a veces más vale tocar menos pero que tu música sea la protagonista y no otros factores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *