Diez razones para leer a Luis Mateo Díez

Actualizado: Guardar

Enviar noticia por correo electrónico

1. El sabor depurado de una lengua de siglos

Como le ocurre a algunos escritores castellano leoneses, como le ocurrió sin ir más lejos a Miguel Delibes, Luis Mateo Díez es depositario de un castellano muy depurado. No es razón únicamente de tradición territorial. Ha sido más importante que esa región española, en concreto las comarcas del Alto León en que se nutrió la infancia de Luis Mateo, están muy próximas al mundo rural antiguo que pervive en su lenguaje. Por eso la lengua de Luis Mateo es tan rica en matices y giros, que invitan a una degustación del español.

2. Es el creador de un territorio mítico: el reino de Celama

Al igual que Faulkner tiene el condado de Yoknapatawpha, que tanto influyó en el Macondo de García Márquez, Luis Mateo Díez es creador de un territorio propio, el denominado Reino de Celama, que desde hace veinticinco años nutre su literatura. Es un territorio muy peculiar en cuyas Ciudades de Sombra suceden historias que están a caballo del sueño y la vigilia o que es transhistórico, a la vez real y metafórico.

3. Su inventiva es inagotable

Cuando observas que muchos escritores andan luchando por escribir sin que tengan mucho que contar más allá de sí mismos, sorprende encontrarse con una literatura como la de Luis Mateo Díez, hija de una inventiva portentosa. El ejemplo más señalado de esto es su novela Vicisitudes (2017), que contiene más de ochenta historias diferentes enlazadas por el motivo del cambio de fortuna. Hay en esta novela el embrión de ochenta tramas diferentes, con multitud de situaciones, a cual más interesante, vividas por decenas de personajes, cada uno con su comedia o su tragedia al hombro.

4. Nadie como él domina la novela corta

Un género tan difícil, donde la literatura no admite trampas, como es el de la novela corta ha sido llevado por Luis Mateo a su verdadera cima en español. Las doce novelas cortas que ha reunido en el libro Fábulas del sentimiento (2013) te invitan a un recorrido por vericuetos del alma humana, sobre todo interiores, con conflictos más en la estirpe de Sófocles o Shakespeare que del realismo.

5. Descubrirá el lector al Rulfo español

La imaginativa de Luis Mateo Díez es portentosa, y va a diferentes zonas del alma, pero hay en su literatura un imaginario que emparenta con esas voces de la Memoria que en Celama, su territorio, resuenan al modo como lo hacen las de Comala de Juan Rulfo porque en muchos libros de Luis Mateo, dicen, comunica el mundo de los vivos y de los muertos, conviven como ánimas deambulando en sus ciudades de Sombra.

6. Tiene humor, mucho humor

Es raro encontrar escritores con tan fino sentido del humor. Lo ha tenido siempre en situaciones creadas por ejemplo en su novela La fuente de la edad (1986), pero lo encuentra también en su obra reciente, como El hijo de las cosas (2018) o hasta en el mundo próximo a Celama como La novela Fantasmas del invierno (2004) hay escenas de humor que pueden calificarse de antológicas, como la comida que no fue de Franco en la aldea que fue a visitar.

7. Es nuestro gran expresionista

Lejos de dormirse en los laureles, Luis Mateo Díez ha ido experimentando nuevas formas y situaciones que lo vinculan a la estética del irrealismo expresionista. Solo la primera etapa de Francisco Ayala podría relacionarse con esa forma de extrañamiento con el que su mundo crea escenas disparatadas, en el límite del comportamiento y de la expresión.

8. Es el escritor de la Memoria oral

Hay una Memoria que pueden recuperar los historiadores, pero hay otra forma de memoria que solo pueden ofrecernos los grandes escritores como Luis Mateo Díez. Los relatos de Babia y varios libros suyos en que recupera su infancia en el valle de Laciana, permanecen como brasas encendidas, rescoldos de un mundo y una civilización que él ha ayudado a revivir y que a menudo ha trasmitido también en forma de filandones (reuniones de contadores orales de cuentos) junto con Jose María Merino y Juan Pedro Aparicio.

9. Todas las formas del cuento están en su obra

Su libro El árbol de los cuentos (2006) reunió los publicados hasta esa fecha de un género en el que ha dado una gran variedad de registros. Antes de que se pusieran de moda los microrrelatos, fue fundacional el libro Los males menores. Hay cuentos experimentalistas, otros son kafkianos, otros, en fin, recuperan la gran tradición rusa, con Chejov a la cabeza.

10. En fin, Literatura en estado puro

Muchos otros escritores son artistas, otros sobresalen como pensadores, otros se ven espoleados por su dimensión publica o política. Luis Mateo Díez es un ejemplo ético de fidelidad a la Literatura, en estado puro, a la creación de un mundo propio que quiere donar al lector. En ese mundo hay arte del lenguaje, hay pensamiento, hay crítica, pero ninguna obra suya ha sido escrita para ser subordinada a nada, tan solo responde a una exigencia vasta y generosa de estilo y lenguaje, como muy pocos pueden cimentar.

Ver los comentarios

https://www.abc.es/cultura/libros/abci-diez-razones-para-leer-luis-mateo-diez-202011121653_noticia.html

https://www.abc.es/cultura/libros/abci-diez-razones-para-leer-luis-mateo-diez-202011121653_noticia.html

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *