El In-Edit propone 42 insólitos viajes con la música como protagonista

Hoy comienza la edición más excepcional del In-Edit, es decir, el festival de cine documental musical más importante que probablemente exista en el mundo. Una edición marcada desde su raíz por la crisis del coronavirus –que ha llevado a muchos festivales a replantearse formatos, comenzando por el de Cannes-, y que se ha materializado en que el visionado de todas las películas que concurren en el In-Edit se vayan a poder hacer solo de forma online.

Las cintas estarán disponibles en la plataforma in-edit.tv, de video on demand, donde se podrán visionar los 42 títulos que conforman esta edición, disponibles durante los diez días de festival. Pese a no ser presencial ni la edición de Barcelona ni la de su hermano pequeño en Madrid, el festival de cine documental musical por excelencia vuelve a ser una realidad (Los miembros de Club Vanguardia tienen un descuento de 5 euros del abono para ver todas las películas si las adquieren en EntradasDeVanguardia).

Las dos jovenes catalanes fallecidas en la tragedia del festival Loveparade de Duisburgo de 2010, y recogida en el documental 'El caso Loveparade'
Las dos jovenes catalanes fallecidas en la tragedia del festival Loveparade de Duisburgo de 2010, y recogida en el documental ‘El caso Loveparade’ (In Edit)

Una edición que, eso sí, camina con la misma filosofía de siempre, tal como remarcan los organizadores: “La intención que hemos tenido ha sido abrir los ojos, mirar sin prejuicios y no dejarnos llevar por apriorismos que nos hagan perder obras de apariencia pequeña, estilos musicales lejos de los más habituales o enfoques que no se ajusten a los cánones”.

En cualquier caso, y con el alto listón cualitativo y de interés como norma, hay algunas piezas que a priori parecen que son de obligado visionado. Se podría volver a recordar el caso de la emotiva Octavas , de Uri Artell e Ivan Garriga, sobre el poder de la música a través de la canción Ochenta años de El Puchero de El Hortelano.

Un fotograma del documental 'Octavas'
Un fotograma del documental ‘Octavas’ (In Edit)

Por la cercanía y su alto interés periodístico no se puede pasar por alto El caso Loveparade , de Domink Wesseley, sobre la muerte de 21 personas en el festival de música Loveparade en la ciudad de Duisburgo hace diez años. Unas muertes ocasionadas por una estampida humana motivada por la nefasta organización y entre las cuales había dos chicas catalanas. Los padres de una de ellas son unos de los protagonistas de la denuncia del largo y frustrante proceso judicial, que ha acabado sin sentencia.

En otro ámbito, el conocido director de cine británico Mike Figgis –Leaving Las Vegas– y también músico hace un atípico retrato muy humano del Ron Wood artista plástico en Somebody up there likes me ; la radiografía del movimiento Rock Against Racism en la Inglaterra de fines de los 70 titulado White riot ;o la fascinante y autodestructiva vida del líder de la banda hard Thin Lizzy recogida en Phil Lynott: songs for while I’m away .

Tampoco se puede pasar por alto la indispensable The Go-Go’s donde hablan las integrantes que formaron la primera banda de chicas que tocaron las canciones que ellas mismas componían; y All I can sa y , en formato de videodiario personal de Shannon Hoon, cantante de Blind Melon, todo un icono del rock de los noventa fallecido por sobredosis.

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