El Museu del Disseny expone 55 piezas anti-Covid

El diseño no es solo estética, el diseño es útil y ayuda a resolver problemas. Esta es la tesis que defiende Pilar Vélez, directora del Museu del Disseny, y que está en la base de una insólita exposición de piezas nacidas durante el confinamiento por la primera oleada de la pandemia.

La exposición Emergència! Dissenys contra la Covid-19 recoge diversas soluciones surgidas del mundo del diseño para hacer frente a la pandemia. Son 55 piezas, seleccionadas por el Museu del Disseny e integradas a sus fondos, que se muestran al público en una exposición de acceso gratuito que coincide con la Barcelona Design Week y que podrá verse hasta el 10 de enero del 2021. Las piezas se distribuyen en cuatro grandes grupos: mascarillas, respiradores, dispositivos de protección y señalética.

Un respirador que se hizo con el motor del limpiaparabrisas de un Seat

Uno de los objetos con más historia es el respirador OxyGEN creado por la empresa Protofy, producido por Seat, clúster Igualada y Recam Làser, con la colaboración del Institut Germans Trias i Pujol (hospital de Can Ruti) y del hospital Clínic. Al día siguiente del confinamiento, los diez integrantes de Protofy, en su mayoría informáticos o ingenieros de 24 a 33 años, que habían visto imágenes de los hospitales de Italia con escasez de respiradores, se pusieron a pensar como podían ayudar. Vieron a través de Google como era un respirador homologado y con la madera de un separador de su oficina del Poblenou crearon el mismo día 15 de marzo un prototipo. Se pusieron en contactos con personal médico para perfeccionar el aparato.

Varios prototipos de respirador diseñados por Protofy y fabricados en los talleres de Seat, ahora en el Museu del Disseny
Varios prototipos de respirador diseñados por Protofy y fabricados en los talleres de Seat, ahora en el Museu del Disseny (Ana Jiménez)

Y apareció Seat dispuesta a ofrecer sus instalaciones. Tres días después ya se hacían las primeras pruebas con animales. En concreto, con cerdos que al parecer tienen un sistema respiratorio más parecido a los humanos. Y el 20 de abril se hacía la primera prueba con pacientes en Can Ruti. Al no ser un aparato homologado, sino en periodo de ensayo clínico, era necesaria la autorización de los familiares del enfermo.

Explica todo el proceso Ignasi Plaza, CEO de Protofy, que aún hoy está sorprendido del impacto que tuvo su invento. La pieza, de la que al final se hicieron más de 700 unidades, no es más que la automatización de un respirador manual, accionado por un motor de limpiaparabrisas del Seat León, con chapa, tornillos y ribetes de las puertas de los vehículos y otras piezas de uso habitual en los talleres. Estos respiradores fueron utilizadosen los momentos de mayor presión hospitalaria y ahora ya no se usan. Unas 60 unidades se han enviado a Bolivia y algunas otras a Sri Lanka, Venezuela, Brasil. La Universidad de Chile se ha interesado por su fabricación. Y la última llamada ha llegado de Libia, país inmerso en la guerra y desabastecido de respiradores, que pregunta como pueden acceder a ellos. Ignasi Plaza calcula que unas 5.000 personas están trabajando o han trabajado en ese proyecto o derivados en 70 países.

El OxiGEN ha sido un proyecto gratuito, sin patente, pero ha sido patrimonializado y ya forma parte de la colección del Museu del Disseny. Y lo mismo puede decirse del robot para la desinfección de espacios, creado por el equipo MTS y producido en Esparreguera. Esta empresa hacía meses que trabajaba en la incorporación de luz ultravioleta a un robot para desinfectar almacenes y decidieron aplicarlo a la desinfección de células bacterianas y virus en espacios como hospitales u oficinas.

Robots para desinfectar, máscaras de buceo para respirar y un dipositivo para abrir puertas

Junto a estos proyectos más sofisticados, en el museo se presentan otros más sencillos como un simple aparato para llevar en el bolsillo que permite abrir las puertas sin tener que tocar el pomo con las manos (desarrollado por CIM UPC) o las populares máscaras de buceo con snórquel de Decathlon a las que el equipo 3DDF apoyado por el estudio de diseño MOS dotó de un conector con filtros para los sanitarios. Teresa Bastardes, comisaria de la exposición junto a Rossend Casanova, explica que “en la mayoría de los casos se trataba de producir unas piezas con los materiales disponibles porqué a lo mejor los habituales se hacían en China y no llegaban”. Otra de las características es que en general se trata de proyectos surgidos del trabajo en equipo, en un co-diseño entre profesionales y personal sanitario, y contado con las impresoras 3D.

Algunas de las mascarrilla de diseño de la exposición  'Emergència! Dissenys contra la covid-19'
Algunas de las mascarrilla de diseño de la exposición ‘Emergència! Dissenys contra la covid-19’ (Maria Asmarat / ACN)

En la exposición no faltan tampoco varios tipos de mascarillas que surgieron de múltiples iniciativas, com tejidos diversos, con materiales reciclables, con distintos formatos, etc. Se exponen, por ejemplo, las batas y mascarillas creada por Miriam Pons, Josep Abril, Opisso y Txell Miras.

El último apartado de la expo­sición está dedicado a la parte ­gráfica y a toda la señalética creada a raiz de la pandemia. Y aquí se incluyen desde los gráficos de ­Albert Carles hasta sencillos ró­tulos para indicaciones o el último cartel de la Mercè.

Cuatro carteles de Mr. Zé alertan contra la Covid con la estética de los dibujantes de la guerra civil

También se muestran cuatro carteles de Félix Rodríguez (Mr. Zé), que hizo durante el confinamiento a partir de la estética propia de la Guerra Civil, pero con eslogans actuales. Y la sorpresa para él ha sido descubrir que alguno de estos carteles se había reproducido y colgado en las calles de Santiago de Chile. “Más allá de demostrar que el diseño no es elitista, estas piezas demuestran que el diseño está presente en nuestras vidas”, señala Teresa Bastardes

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