El Tàpies treintañero

Parodiando a Joan Manuel Serrat y su canción sobre los veinte años, la Fundació Tàpies celebra sus 30 años con una exposición sobre el Tàpies del periodo 1953-1963 cuando estaba en la treintena. Son unos años decisivos en la evolución del artista que marcarán su obra futura.

Tàpies a los 30 , que se inauguró el viernes y se mantendrá hasta el mes de junio, reúne 41 obras, de las cuales 26 son préstamos. Tenía que abrirse el 5 de junio, fecha del aniversario de la fundación, y se tuvo que retrasar por la pandemia. Pero finalmente ha podido reunir todas las obras previstas y es sin duda una oportunidad para conocer el Antoni Tàpies (1923-2012), no de sus inicios figurativos o surrealistas, sino el que ya prefigura lo que será su trayectoria. Y la fundación confía en que sea un reclamo para el público barcelonés en esos tiempos difíciles que han obligado a tener abierto el museo solo los viernes, sábados y domingos. Un aniversario que se afronta sin director, por la marcha en enero de Carles Guerra y que tiene pendiente un concurso público.

Detalle de la obra  'Pintura -collage ambiente raps i fils' (1955)
Detalle de la obra ‘Pintura -collage ambiente raps i fils’ (1955) (Marta Perez / EFE)

Núria Homs, comisaria de esta exposición, basa el interés de ese Tàpies treintañero en tres razones: la adopción de un lenguaje propio, de madurez; el eco internacional que alcanza su obra (expone en la prestigiosa Martha Jackson Gallery de Nueva York y a través de Michel Tapié entra en la Galerie Stadler); y su rechazo a una instrumentalización por parte del régimen franquista.

A partir de los 30 años, el artista adopta un lenguaje propio, se internacionaliza y se desmarca del régimen franquista

En este sentido fue determinante el intento por parte de las instancias gubernamentales de blanquear la dictadura con el arte moderno que representaban Tàpies y otros artistas como Saura o Millares, que fueron presentados en la Bienal de Venecia de 1958. Tàpies acudió con 15 obras, una de las cuales Composición azul ultramar. N. LXXVIII, se presenta en esta exposición. Y a partir de entonces prohibió a sus galeristas que prestaran obras a exposiciones promovidas por el gobierno español. Un compromiso que le llevó a demandar –y ganar ante los tribunales– a un coleccionista de Barcelona que prestó tres pinturas suyas a la Modern Spanish Painting en la Tate Gallery de Londres en 1962 por no consultarle.

Núria Homs junto a la obra 'Desig' (1953-1954)  presente  en la  exposición 'Tàpies a los 30'
Núria Homs junto a la obra ‘Desig’ (1953-1954) presente en la exposición ‘Tàpies a los 30’ (Marta Perez / EFE)

Las obras ahora expuestas, muchas de ellas poco conocidas por el público, se complementan con varios documentos para contextualizar la trayectoria de Tàpies y con cuatro documentales de distintos momentos.

Cuando cumple los 30 años, Tàpies deja atrás el estilo Dau al Set, de carácter surrealizante y más social, y empieza a experimentar con los colores y las texturas. Primero deja las huellas de cartones o tejidos sobre las telas, como en Meditación pictórica , y poco a poco introduce elementos como arena, papeles, hilos que le dan el carácter matérico, como en Pintura en azul . Los colores tienden al predominio de las gamas de grises y marrones. La representación pierde peso, se reduce a simples siluetas, como en Vaso o Forma negra sobre cuadrado gris, pero gana en fuerza expresiva. Se atreve con óleos de gran tamaño e introduce elementos simbólicos, como las cruces, que van a marcar toda su obra.

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