Encontrados los anillos ‘mágicos’ de nueve obispos medievales

La leyenda cuenta que nueve obispos se retiraron en el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, donde murieron y fueron enterrados entre los siglos X y XI. Sus anillos episcopales, que se guardaron en una caja de plata, pronto adquirieron fama de sanar a los enfermos. El mito de estas reliquias, con el tiempo, cayó en el olvido, incluso entre los pocos habitantes del pequeño pueblo de Santo Estevo. No obstante, un eco de la historia llegó a oídos de la escritora María Oruña, que tras un tiempo de investigación, se documentó lo suficiente para basar en ella su última novela El bosque de los cuatro vientos, que ya va por la cuarta edición. Lo que nunca hubiera sospechado es que el relato adquiriera vida propia y cerrase un círculo más fantástico que la pura ficción.

Unos tres meses después de la publicación del libro, la leyenda ha pasado al plano de la realidad. Unos trabajos de restauración de los relicarios laterales de la iglesia, donde se hallan los restos mortales de los nueve obispos, han dado con los anillos, que se encontraban en el interior de una bolsa de tela (probablemente de seda) con bordados en hilo de oro. En concreto, solo había cuatro de los nueve, pero una pequeña etiqueta en pergamino aclaraba esta cuestión. “Estos cuatro anillos son de los que quedaron de los nueve Santos Obispos. Son los que han quedado. (sic) Los demás desaparecieron. Por ellos se pasa agua para los enfermos y sanan mu[chos]”.

El interior el monasterio de Santo Estevo
El interior el monasterio de Santo Estevo (OSCAR CORRAL / OSCAR CORRAL)

La escritora María Oruña se basó en la leyenda de las joyas para escribir ‘El bosque de los cuatro vientos’

“Siempre creí que existían”, exclama entusiasmada una María Oruña que recuerda cómo durante el proceso de investigación pocos eran los que conocían la historia y aún menos los que creían en ella. Pero el relato todavía resulta más sorprendente. La restauradora protagonista del hallazgo es la misma persona en la que Oruña se inspiró para crear uno de los personajes protagonistas de la novela. En la ficción se llama Amelia y en la vida real Vania López, experta del Centro San Martín de la Diócesis de Ourense, encargado de la restauración de los relicarios a petición del Obispado de Ourense.

Ella fue la que insistió al equipo que allí se encontraba en el momento del descubrimiento, entre los que figuraba el párroco de la iglesia Xosé Xulio Rodríguez Fernández y Camilo Salgado (que también sale en la novela bajo el nombre de Pablo Quijano), en abrir la bolsita que se hallaba junto a los restos mortales, habituales de encontrar en relicarios, aunque normalmente contienen restos humanos y no anillos. “Llevo veinte años trabajando como restauradora y es la primera vez que me encuentro con algo así, es maravilloso”, explica. “Es más fácil que te toque la lotería”, añade.

Vista del monasterio de Santo Estevo
Vista del monasterio de Santo Estevo (OSCAR CORRAL / OSCAR CORRAL)

“Podría tratarse de los famosos anillos milagrosos de estos obispos cuyo paradero se desconoce desde hace siglos”, concluyen desde el obispado. Oruña y López también son de la misma opinión y esperan que en un futuro permanezcan expuestos en el monasterio.

Los cuatro anillos presentan una factura sencilla, realizados en plata. Tres de ellos todavía conservan la piedra, de diversa calidad. El obispado de Ourense tiene la intención de contactar con expertos para analizar las joyas y poderlas datar. Incluso se plantea pedir la colaboración de “restauradores de metales preciosos que trabajan en los famosísimos Museos Vaticanos”, concretan desde la institución.

El relicario de los nuevo obispos donde se han encontrado los anillos, en el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil
El relicario de los nuevo obispos donde se han encontrado los anillos, en el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil (Centro San Martín de la Diócesis de Ourense)

Los trabajos de restauración del mueble, cuyo desmontaje se realizó la semana pasada, se alargarán como mínimo un par de meses. “Está muy dañado por la carcoma e incluso había riesgo de que cayera algún pedazo”, detalla López. De estilo manierista propio del siglo XVII, aunque su policromía pueda ser posterior, allí fueron a parar, en dos arquetas, los restos mortales de los obispos cuando se trasladaron del claustro al interior de la iglesia para ser venerados. Es en una de estas arquetas, dividida en cuatro compartimentos para albergar los restos de cuatro de los obispos, donde se encontraron los anillos.

María Oruña, autora de 'El Bosque de los Cuatro Vientos'
María Oruña, autora de ‘El Bosque de los Cuatro Vientos’ (OSCAR CORRAL / OSCAR CORRAL)

A pesar del giro que ha dado la historia que permaneció “dormida durante mucho tiempo”, Oruña descarta escribir una segunda parte de la novela, aunque quizás se anime a hacer un ensayo con toda “la documentación y lo que ha ocurrido después”. Eso sí, no se plantea dejar de investigar. “Ahora me tengo que poner a buscar los cinco anillos que faltan”.

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