Gerardo Cuerva: “Las empresas ya no piensan si cerrar o no, están pensando cuándo cierran”

Gerardo Cuerva, actual Presidente de la patronal Cepyme, en su sede en Madrid.

Gerardo Cuerva, actual Presidente de la patronal Cepyme, en su sede en Madrid.
Gerardo Cuerva, actual Presidente de la patronal Cepyme, en su sede en Madrid.KIKE PARA

Cuando se apagan las grabadoras, Gerardo Cuerva (49 años, Granada) se relaja y empieza a hablar de los proyectos de innovación que ha puesto en marcha en sus empresas de generación y distribución eléctrica. El grupo que dirige, y al que dedica el tiempo en que no ejerce como presidente de Cepyme, emplea a unos 130 trabajadores. Cree que el Gobierno lo ha hecho bien “con el tema de los ICO”, los avales públicos para que a las empresas no les falte liquidez en la crisis del coronavirus. Pero también defiende que ha llegado el momento de dar un paso más.

Pregunta. ¿Cuánto tiempo más pueden aguantar las empresas?

Respuesta. Poco. El esfuerzo que está haciendo la empresa es máximo. Han pasado ya más de ocho meses y la empresa ha tirado de todos sus recursos e incluso de su propio patrimonio personal. Hace falta lanzar un SOS. El comercio y la hostelería dicen que un tercio no ha levantado la persiana, el 20% en un sector y el 30% en otro. Hay gente que no ha podido aguantar. La empresa ya no está pensando en si cerrar o no cerrar, sino en cuándo cerrar.

P. Pues hay empresas zombis.

R. No me gusta ese concepto. Hay empresas que lo están pasando muy mal y están cogiendo un camino peligroso: el endeudamiento. Y la empresa llega un momento en el que no se puede endeudar más. ¿Qué va a pasar mañana? Si nos quedamos altamente endeudados y muy tocados, ¿qué ocurrirá con el entorno competitivo? Si hay Estados que ayudan muchísimo más a sus empresas que España, cuando salgamos de la pandemia no será la misma situación la de una empresa alemana que la de una española.

P. ¿Pide ayudas directas?

R. Sí. Llega un momento en que el endeudamiento puede lastrar el futuro. Y ahora la empresa necesita una inyección real, que puede venir por muchas vías. ¿Dónde está el incentivo fiscal o la bajada de presión fiscal que hemos tenido? Creo que ha sido muy diferente del resto de los países europeos.

P. ¿Pueden aguantar las pymes una tercera ola?

R. Si estamos previendo una tercera ola, es porque ha habido una segunda. Y si es así, es porque no hemos hecho las cosas bien. Soy contrario al planteamiento de salir de esta situación de 100 a 0 y de 0 a 100. Hay que convivir con el virus. Detesto la idea de confinarnos, meternos en nuestras casas un mes, arreglar los parámetros sanitarios y luego, todos a la calle. Y a la vuelta de otro mes, en casa otra vez.

P. ¿Deberían prolongarse los ERTE sin una fecha límite?

R. En las reuniones que he tenido con el Gobierno no es que esté en desacuerdo con que las medidas fueran a más largo plazo, sino que presupuestariamente prefiere hacerlo a corto. Para dar certidumbre, sería mucho más fácil empaquetarlos y que todos conozcan las reglas porque te da un plazo más largo. A mí las empresas me preguntan: ¿qué va a pasar en enero, septiembre, julio? También está la obligatoriedad de mantener el empleo durante seis meses una vez haya expirado el ERTE. Soy empresario y el trago más amargo que paso es cuando tengo que prescindir de un trabajador. Pero muchas veces, y más en estos momentos, es preferible prescindir de tres trabajadores para poder mantener a siete.

P. Se habla mucho de una próxima ola de EREs, de despidos, pero no llega. ¿La habrá?

R. Me preocupa mucho el final de año. Entre marzo y abril desaparecieron más de 100.000 empresas y eso es empleo directo que se destruyó. Hemos tenido un verano con actividad. Pero ojo, no echemos las campanas al vuelo, porque el final de año puede ser muy duro.

P. ¿Debe subir el salario mínimo?

R. Es competencia del Gobierno, aunque con inflación negativa y con una situación dramática como la que están pasando muchas empresas y trabajadores, pensar en una subida del salario mínimo creo que está fuera de la mesa. Además, en cuatro años ha subido más de un 45%.

P. ¿Piensa lo mismo para el resto de sueldos? Acaba ya el pacto marco de convenios.

R. Debiéramos centrar nuestros esfuerzos en sacar adelante esta situación extraordinaria.

P. ¿Vale lo mismo para la reforma laboral?

R. Pues sí. Es mentira que los empresarios no queremos negociar. Habrá que introducir mejoras en las relaciones laborales, pero ahora vamos a poner el esfuerzo en paliar al máximo esta situación.

P. ¿Y no se ayuda cambiando la reforma laboral?

R. Habría que analizarlo.

P. ¿No lo han analizado? Antes de la pandemia estuvieron negociando.

R. No puedo olvidar el hoy. Queremos medidas hoy, habrá tiempo de sentarse y analizar las cuestiones que hay sobre la mesa.

P. ¿Y ninguno de los cuatro frentes que hay sobre la mesa ayuda a la empresa hoy?

R. No. Hablar de la subcontratación o eliminarla sería un grave problema para las pymes. Tiempo hay para sentarse y buscar los mejores acuerdos que incrementen una cosa que nunca escucho, la competitividad. En cualquier tipo de negociación que tengamos, pongamos de relieve que se tiene que competir en otros mercados y que hay que tener una competitividad. De lo contrario te sacan del mercado.

P. ¿Cómo? ¿Con mejor producto o con menos coste laboral?

R. Con mejor producto, con eficiencia en costes, pero no en costes laborales, en todos. Hay que ser eficiente, productivo, tener conocimiento, formación… A mí me gusta pagar buenos salarios, que la gente de mi empresa gane más que la de al lado. Me garantiza mejores trabajadores, más comprometidos, pero no creo en subir los sueldos porque sí.

P. Hablando de los fondos europeos ustedes son partidarios de dirigir las ayudas hacia los sectores más productivos. ¿Abogan por ayudas selectivas?

R. Lo más importante es la ejecución de los fondos, no anunciarlas [ayudas] sino implementarlas. La historia dice que España no es muy buena en la ejecución. Necesitamos que se cambien normas, que se sea eficiente en los procedimientos… A veces, cuando arrancamos un proyecto, hay una tramitación de ocho meses.

En segundo lugar, en España tenemos multinacionales, que son compañías tractoras, pero debemos intentar que los fondos lleguen a la última línea. Para ello hemos ofrecido la capilaridad que tenemos [las organizaciones patronales] por todo el territorio para llegar a todas las empresas. Si no es así, la transformación digital no se va a producir. La transformación digital es de personas, no va de comprar ordenadores.

P. Las pymes son la gran mayoría del tejido productivo, ¿deberían ser el centro de las ayudas?

R. Si de verdad queremos que sea un éxito, las pymes tienen que estar dentro de ese cambio.

P. Y por lo visto hasta ahora, ¿el Gobierno y las comunidades van bien?

R. Me preocupan los plazos y la ejecución.

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