Gervasio Sánchez retrata a los activistas medioambientales amenazados de muerte

Detrás de cada fotografía hay una historia de lucha por la vida, por la defensa de ríos, bosques y montañas amenazados por las grandes empresas extractivistas. Y también una vida amenazada. Cuarenta hombres y mujeres de Honduras y Guatemala a los que el fotoperiodista Gervasio Sánchez pone rostro y da voz en un doble proyecto, un libro editado por Blume, y una exposición –ambos impulsados por la Asociación Entrepueblos y financiados por la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo– que desde ayer puede visitarse en el Espacio Balcón de Arts Santa Mònica.

Gervasio Sánchez , ayer en Arts Santa Mònica
Gervasio Sánchez , ayer en Arts Santa Mònica (Alejandro Garcia / EFE)

Activistas por la vida nació de la necesidad de identificar a los responsables de las luchas medioambientales en dos países donde la corrupción está institucionalizada y las grandes corporaciones campan a sus anchas con la ayuda de sicarios sin escrúpulos. En los últimos cuatro años se han registrado en Guatemala 1.641 agresiones contra personas defensoras de derechos humanos y en Hondura s, uno de los países más desiguales del mundo, han muerto desde el 2017 más de 120 activistas ambientales.

¿Quién corrompe a los corruptos? ¿quién compra al político o al juez? Las grandes corporaciones, en su mayoría extranjeras

Pero “¿quién corrompe a los corruptos? ¿quién compra al político o al juez , o paga al sicario”, se pregunta Sánchez, para quien el gran problema es la voracidad de las grandes corporaciones (minería, hidroeléctricas y monocultivos), en su mayoría extranjeras, que operan con capitales procedentes de países como Canadá u Holanda donde existen medidas de protección del medioambiente.

Aparicio Pérez
Aparicio Pérez (Gervasio Sánchez)

Todas ellas son historias de personas que corren el riesgo de ser asesinadas y arrastran años de lucha y violencia. Como la guatemalteca Rosalina Tuyuc, que en 1995 se convirtió en la primera diputada maya cachique de Guatemala y cuyo marido e hijo se encuentran desaparecidos desde los años ochenta. O Bernardo Caal, a quien Sánchez fotografía con las esposas durante el juicio al que fue condenado con siete años y cuatro meses de cárcel por unos delitos, que él niega, durante las protestas contra las hidroeléctricas Oxec. “Me siento en peligro real de muerte desde hace años”, denuncia Miriam Miranda, para quien su país, Honduras, “lleva desde el 2009, fecha del golpe de Estado, aprobando leyes de hidrocarburos, minería y turismo, que han permitido entregar el país al capital transnacional”.

Ismael Moreno Coto, «Padre Melo»
Ismael Moreno Coto, «Padre Melo»

Activistas por la vida dedica un último y estremecedor capítulo a la violencia sexual. Un dato: solo en Guatemala, en los últimos cinco años se han contabilizado 4.008 feminicidios y 318.246 denuncias por violencia contra mujeres.

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