Gia Coppola: "En mi familia se habla más de cocina que de cine"

La nieta de Francis Ford Coppola presenta en Venecia ‘Mainstream’, una fábula pop sobre los estragos de la fama, la manipulación y el narcisismo de…

De nuevo en Venecia, pero de otro modo bien distinto al de hace años…
Es muy raro, pero muy especial a la vez. Es un privilegio estar aquí por un doble motivo. Por un lado, se trata de una celebración del cine en la sala de cine y a pesar de todo. Ni las plataformas ni una pandemia pueden acabar con el placer único de ver una película en un cine. Y, por otro, Italia corre por mis venas.
La película es una especie de remake de Un rostro en la multitud (Elia Kazan, 1957). ¿Su apellido le obliga a tomar como referencia el cine clásico?
En mi casa se ve, lógicamente, mucho cine desde siempre. La referencia no es pedantería, es algo natural. El final de la cinta de Kazan fue especialmente inspirador. Pero no quería hacer una película porque sí; quería que fuera mía y que hablara de temas que me interesan. Y ese es el poder de los clásicos por muy viejos que sean. La cinta de Kazan habla de un tiempo en el que la televisión empezaba. Ahora creo que vivimos algo parecido con todo lo que está ocurriendo en las redes sociales. Es un tiempo nuevo que transforma el propio concepto de identidad y de eso trata realmente Mainstream, de la búsqueda de la identidad.
De eso y de cómo la búsqueda desesperada de likes transforma conceptos como la fama, el reconocimiento público o eso que se ha llamado celebridad… ¿Qué significa todo eso para una persona que ha crecido rodeada de gente famosa, célebre y reconocida?
Más que de todo eso que dice, crecí rodeada de arte. El arte siempre ha sido el centro de la vida familiar y, de hecho, siempre he sido alertada contra la influencia tóxica de la fama o el cine como industria o sólo negocio. Por lo demás, sí que creo que las redes sociales igual que hacen más accesible todo, incluido el arte, provocan graves distorsiones sobre lo que de verdad es relevante en la vida. Cuesta mucho saber quién en verdad eres entre tanto ruido y exhibicionismo. No sé, quizá la pandemia sirva para reordenar las preferencias y acercarnos a la realidad.
Da la impresión de que la propia película de manera casi personal obedezca a la necesidad de Gia de encontrar su camino al margen del apellido Coppola.
Es difícil ser tú misma y encontrar tu camino cuando buena parte de los que te rodean son leyendas. Y más dedicándote a lo mismo que ellos. Pero también es cierto que mi familia es un apoyo constante y el consejo que sale de la boca de todos es que persigas tus sentimientos y busques tu propia historia. En mi familia se habla más de cocina que de cine. Y ésas básicamente son las dos actividades que más practicamos juntos. Por ese orden: cocinar y ver películas. Recuerdo que cuando yo empecé, mi abuela, con 80 años, se decidió a dirigir su primer cortometraje… Ése es el ambiente.
Y entiendo que se usan poco las redes sociales. ¿Qué relación tiene con ellas?
Nunca he querido demonizar las redes sociales. De hecho, las uso mucho para mi trabajo de fotógrafa. Como en todo, depende de cómo se utilicen. Mi idea en la película es hablar de la naturaleza humana, que eso sí es una constante familiar: las historias que importan.
Se podría decir que su película hace efectivo con pasión eso de que el medio es el mensaje con el uso de emoticonos y todo tipo de efectos incorporados con naturalidad a la narración…
El medio siempre es el mensaje y la forma de la película tiene que estar en consonancia con lo que quieres contar. Como decía Fitzgerald, se trata de buscar el disfraz distinto para contar la misma historia. Mainstream es una sátira, una fábula… Y su forma tiene que ser la que es. Además, los emojis son ya parte de nosotros. Hay mucha gente que usa ya más emoticonos que palabras para comunicarse.
Viendo su película me venía a la mente Corazonada, de su abuelo, por lo que tiene de investigación de la imagen como vehículo de sentimientos…
Quizá es una referencia inconsciente. Lo cierto es que es mi película favorita de él. Imagino que no puedes controlar y saber de manera clara en que te inspiras exactamente.
Se diría que el futuro de la familia Coppola en el cine es mujer…
Sofía, a su modo, fue una pionera, y para mí, sin duda, fue una inspiración muy clara y muy cercana. Pero yo hablaría en general. Creo que el futuro del cine es de las mujeres porque son sus historias las que todavía nos faltan.

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