Irene Vallejo: «Todavía somos muchos los que valoramos el poder de las palabras para crear entendimiento»

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Si ha habido un libro que nos ha ayudado a sobrellevar las noches oscuras y los días inciertos de lo que llevamos de año pandémico, ese ha sido «El infinito en un junco» (Siruela). Su autora, Irene Vallejo, transformada en una Scheherezade moderna, ha ido contándonos, página tras página, la historia más antigua y fascinante, hasta ahora nunca relatada: la de la escritura. Y lo sigue haciendo, pues son muchos los lectores que, todavía hoy, continúan descubriendo un ensayo que, sin pretensión ni aspiración alguna, con la humildad propia de su autora, se ha convertido en el «best seller» de la temporada en España. Una hazaña considerable que ha sido recompensada con el premio Nacional de Ensayo. Vallejo, que aún se siente una «recién llegada», cuenta a ABC, desde su Zaragoza natal, cómo la llamada del ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, fue algo «muy emocionante» y «muy inesperado». «Creo que, más que para mi libro, que es un homenaje al sector, es un premio para todos», aseguraba Vallejo, visiblemente emocionada.

[Irene Vallejo, premio Nacional de Ensayo]

Evocando lo sucedido durante los peores momentos del confinamiento, cuando los libros fueron el mejor refugio para los enfermos ingresados en el hospital de Ifema, en Madrid, gracias a la biblioteca puesta en marcha por dos enfermeras, Vallejo quiere que este premio sea, también, «una forma de homenajear todo eso». «Los libros han demostrado, después de muchos años en los que nos decían que eran superfluos, en los que casi les expedían el certificado de defunción, que son muy importantes. Han sido nuestro oxígeno todos estos meses».

Lo cierto es que, desde que «El infinito en un junco» se publicó, allá por septiembre del año pasado, muy cerca en la concepción que hasta ahora teníamos del tiempo, pero muy lejos en la memoria surgida del coronavirus, «literalmente ha cambiado todo». Ahora habitamos una nueva realidad, a la que Vallejo suma el «cambio enorme» que en su vida ha supuesto el éxito imprevisto. «Hasta este libro, había escrito siempre a la intemperie, haciendo cosas muy pequeñas, siempre preguntándome si llegaría el momento en el que esto se podría convertir en mi oficio, en mi forma de ganarme la vida. Estos meses lo han transformado todo».

La autora se acuerda de aquella «beca pública» que recibió y gracias a la cual pudo viajar a Italia e Inglaterra, sentando las bases de la investigación del ensayo que hoy todos celebramos. «Ahora vuelvo a recibir un premio que entiendo como una beca de creación, porque me da los medios para seguir investigando, trabajando, creando. Otra vez, vuelven a confiar en mí. Este es un premio que, realmente, viendo que mi trayectoria es breve, es más a la esperanza que a la experiencia, y eso me hace sentir la responsabilidad de estar a la altura e intentar seguir creciendo como escritora, contando el mundo a mi manera».

[Irene Vallejo, una Scheherezade moderna en tiempos de pandemia]

Su forma de contar el mundo

Esa forma en la que Vallejo cuenta el mundo es muy hermosa, un fiel reflejo de su personalidad, generosa a raudales, sin esperar nada a cambio, con los muchos lectores que, especialmente en los últimos meses, se han ido acercando a ella, ya fuera en persona, sin poder esbozar las sonrisas que las mascarillas nos han robado, o a través de las redes sociales. «He intentado, en un ambiente donde ha habido tanta alarma, tanto dolor y polarización, utilizar las palabras de la manera más sanadora posible, con sensibilidad, con afecto, intentando ponerme en el lugar de los demás».

Lo ha hecho reivindicando «ciertas cosas» que teníamos un tanto olvidadas, desatendidas, y que la pandemia nos ha obligado a volver a prestar atención. Cosas como «la importancia de los cuidados, del duelo», cosas que Vallejo «percibía como necesarias», aunque la sociedad las ignorara. «Ha sido un poco como en el ‘Decamerón’, que llega la peste y los protagonistas se recluyen en una casa y empiezan a contar sus historias. De alguna manera, esas historias que he ido enlazando en el libro les han servido como ese pequeño ‘Decamerón’, han sido un soplo de optimismo en un momento de pesimismo. La gente me escribía mensajes y decían que les ayudaba. Es la primera vez en mi vida que he tenido la sensación palpable de que la literatura es útil».

Aunque no lo sepan, o no sean conscientes de ello, todos esos lectores que acudían a ella en busca de consuelo han acompañado a Vallejo en esta larga travesía por el desierto de la Covid-19. «Ha sido muy bonito, porque ha sido como un viaje de ida y vuelta, las palabras de la gente también me ayudaban a sobrellevar el confinamiento y la soledad. Hemos vivido unos años en los que hemos visto tomar las riendas de algunos países a personas que cuestionan la ciencia, el saber, la cultura, que son muy anti-intelectualistas, y no sé si, de alguna manera, ‘El infinito’ ha podido acoger a esa gente y le ha hecho sentir que todavía somos muchos los que valoramos la educación, el saber, la ciencia, el poder de las palabras para crear entendimiento».

Mensajes pesimistas

De hecho, ella empezó a escribir el libro «porque estábamos sometidos a mensajes muy pesimistas sobre la cultura, el mundo el libro, la literatura… Mi afán fue intentar ofecer una visión más optimista». Pese a la insistencia de algunos, la pandemia ha demostrado que la cultura no es superflua, ni mucho menos. «La cultura nos ha ayudado a mantener la cordura, gracias a los libros hemos mantenido la cordura en estos tiempos. Es muy importante la literatura, porque la imaginación es el lugar en el que primero edificamos el futuro, hay muchas cosas que primero tenemos que soñarlas para hacerlas realidad».

De ahí la importancia de un sector que, en este annus horribilis, lucha por sobrevivir a la crisis económica sin renunciar a su idiosincrasia. «Las personas que enseñan a leer, las que defienden sus librerías, las que trabajan en las bibliotecas y abren las puertas y las páginas de los libros, la editoriales… todo este tejido… somos una red humana que es muy valiosa. En este momento en el que estamos reivindicando el cuidado en la sociedad, en el que estamos redescubriendo la importancia de la sanidad, el libro forma parte también de ese universo del cuidado y es muy importante reivindicarlo». ¿Qué les dije? Una Scheherezade moderna.

[Entrevista a Irene Vallejo en ABC Cultural]

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https://www.abc.es/cultura/libros/abci-irene-vallejo-todavia-somos-muchos-valoramos-poder-palabras-para-crear-entendimiento-202011041851_noticia.html

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