Jo Nesbø, el rock and roll de la novela negra: "Solo hay dos cosas sobre las que merece la pena escribir, crimen y amor"

Músico, escalador y exfutbolista, el autor noruego es el rey del ‘thriller’ nórdico, con 45 millones de libros vendidos.

‘Sol de sangre’ es casi una novela sobre el paisaje.Un paisaje extremo que cambia a los personajes. ¿De dónde viene esa fascinación por Finnmark?
Es más probable que un noruego haya estado en Italia que en Finnmark. París o Londres están más cerca de Oslo que Finnmark. Es un lugar muy interesante para escribir, aunque la vida puede ser dura y en invierno no hay sol. La primera vez que fui tenía 11 años y luego me tocó como destino cuando hice la mili, que entonces era obligatoria. Quería volver a ver esa parte de Noruega otra vez, así que fui allí voluntariamente [ríe] y me enamoré del todo. Nada te prepara para Finnmark. Todo es extremo: la cultura, la naturaleza, el clima, la soledad del paisaje…
¿Más que un thriller, aborda la parte psicológica de los personajes?
Es un libro sobre la necesidad de escapar. Empieza con el protagonista huyendo de la mafia de Oslo. Pero también escapa de sí mismo, es obvio que no le gusta lo que ve en el espejo. Al huir tan lejos como puede de su hogar es cuando se encuentra a sí mismo, en el norte más extremo. No es sólo físico,es un viaje interior. Se enfrenta a todo lo que ha dejado atrás y conocerá a una serie de personajes que le harán conectar de nuevo con sus emociones y redescubrir su capacidad de amar.
En el fondo, el libro es una historia de amor, con final romántico.
Sí, es que… Creo que yo sólo escribo sobre el amor. La gente dice que escribo novela negra pero no es verdad, sólo escribo de amor. Aksel Sandemose [escritor danés pionero en mezclar lo psicológico con lo policiaco] decía que sólo hay dos cosas sobre las que merece la pena escribir: crimen y amor.
Y las junta para denunciar la violencia contra las mujeres.
A veces se tiene una imagen idílica de las sociedades nórdicas y parece que no exista una violencia doméstica real o que no haya violencia en las calles. En parte es así, pero es un problema global, que afecta a todo el mundo, y del que se debe hablar.
También habla de una secta cristiana muy conservadora. Pero más que crítica lo hace desde una perspectiva exótica.
El laestadianismo es una especie de iglesia luterana que viene del protestantismo. En el norte de Noruega está muy presente, se crearon muchas comunidades dentro o fuera de la iglesia.Para la gente que va ahí es exótico: en las casas no tienen cortinas a pesar del sol de medianoche, no se les permite ver la televisión o cosas así. Es parte de la vida cotidiana. O eres parte de esa secta o estás en el lado opuesto.
En los últimos años la novela negra se ha sofisticado con temáticas que van más lejos de lo puramente criminal. Desde que publicó su primer libro en el 97, ¿cómo ha evolucionado el género?
Es un género muy amplio y sé de mi propio y pequeño lugar que ocupo en él, de mis inspiraciones. Hay fórmulas que se han repetido tantas veces que todo lo que se podía escribir bajo los parámetros clásicos del género ya se ha escrito. Es algo que también pasa con la música rock, por ejemplo. Para ser creativo necesitas ir más allá de un marco y de las limitaciones e incluso tradiciones. Seguimos escribiendo con los tres actos de Aristóteles desde hace miles de años y eso no va a pasar de moda, pero se toman otras direcciones. Los escritores y los artistas reinventan los géneros constantemente.
¿Ésa es la fuerza del noir escandinavo, reinventar los parámetros clásicos?
En Escandinavia ha sido casi accidental que la novela negra se haya convertido en una suerte de espejo o crítica de la sociedad, que ponga a la luz las injusticias. Eso viene de los 70, cuando los escritores suecos crearon un vínculo entre la política y la novela negra. Entonces era algo muy novedoso y ya se ha convertido en una especie de tradición. Siempre ha habido una relación muy fuerte entre lo político y la novela negra en Escandinavia, una tradición que reforzaron Henning Mankell y Stieg Larsson. Desde el exterior, hay algo en común entre la literatura de Noruega, Suecia o Dinamarca: compartimos una misma cultura, un mismo lenguaje… Pero en mi caso considero que tengo un pie en la ficción criminal escandinava y otro en la americana, en la tradición del hardboil de los años 40, los 50 y 60.
¿Y los 70? Ha ambientado ya varias historias en esta década…
Estuve en Finnmark a finales de los 70. Pero más allá de eso, me gusta el sentir de los 70: la música, el cine, películas como Asesino implacable de Michael Caine… También escribí mi versión de Macbeth en los años 70. Es como una imagen en blanco y negro, una parte de la historia de Europa en la que todo estaba en el aire. La gente recuerda los 70 como unos años idílicos, pero la realidad es que fue una época de gran contaminación, de desempleo en muchos países de Europa y de miedo a una guerra nuclear. Me gusta describir la oscuridad de los 70 más que su lado brillante y optimista.
¿Ahora también vivimos tiempos oscuros? El miedo ya no es hacia una guerra nuclear sino hacia un virus.
Probablemente la situación en Noruega sea mejor en comparación con otros países. Aunque los números de contagios son muy altos. Las cosas han cambiado. No estoy seguro de que la gente se esté adaptando a la nueva normalidad o que la situación sea más normal. Pero ya no hay esa sensación de pánico que había en marzo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *