La batalla de SGAE por la licencia a SEDA señala al ministro Rodríguez Uribes

El ministro Uribes y el presidente de la SGAE, Antonio Onetti, en la entrega de los premios Max – Ep

La batalla de SGAE por la licencia a SEDA señala al ministro Rodríguez Uribes

Cultura tenía un largo y contundente informe técnico contrario a SEDA y aun así le dio la licencia como entidad

SGAE recurre, denuncia presiones políticas y estudia querellarse por si hubiera prevaricación

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El nacimiento de SEDA (Sociedad Estatal de Derechos de Autor), la competencia de la SGAE para los músicos, está a punto de convertirse en una pesadilla política para el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes. La existencia de un contundente informe del propio Ministerio (filtrado a «El País») que denegaba con gran énfasis la posiblidad de otorgar la licencia a SEDA como entidad de gestión fue obviada por Uribes en una resolución que para algunas fuentes en el sector podría entenderse incluso como prevaricación.

Ante las acusaciones, el Ministerio afirma que después del 3 de agosto, fecha del informe, y antes el 31 de agosto, fecha de la autorización, SEDA subsanó todos los problemas, pero si atendemos al citado informe eso resulta improbable. Por si esto fuera poco, desde el mundo de la música se alzan cada vez más voces exigiendo la dimisión del ministro Uribes por su pasividad, aunque ayer activó algunas de las ayudas prometidas. Habrá una gran movilización del sector el 17 de septiembre.

Un suspenso de 32 páginas

El 3 de agosto, el ministro recibió un informe de 32 páginas suscrito por la autoridad en materia de propiedad intelectual, la directora general, Adriana Moscoso, y el subdirector general, Carlos Guervós. Es tan prolijo, meticuloso y contundente el análisis que los dos máximos expertos del Ministerio presentaron a su jefe que resulta imposible comprender cómo se dio la vuelta su veredicto sin encargar al menos otro informe de igual volumen y merecida justificación. Cabe recordar que, al ser nombrada en 2018, Moscoso tuvo que inhibirse de la crisis de SGAE por incompatibilidad, ya que era una trabajadora en excedencia de la entidad.

Aun así, el suspenso a SEDA es total y se resume en que los estatutos no cumplen los requisitos mínimos, los datos aportados muestran que la entidad no reúne las condiciones para asegurar la administración de los derechos que quiere gestionar y que la licencia no favorece los intereses generales de la protección de la propiedad intelectual. ¿Por qué? El capital inicial es de 100 euros, y solo aporta 18 miembros, cuyos derechos va a gestionar. Sin embargo, en su plan de viabilidad piensa copar entre el 80 y el 90% del mercado en cinco años.

Denegada como asociación

La inscripción de SEDA en el registro de asociaciones fue rechazada el pasado enero, y es una condición necesaria para la licencia, según el informe que da ejemplos de otros casos en los que se denegó licencia por lo mismo en 2014. El informe dice que los estatutos de SEDA no regulan la resolución de reclamaciones y quejas, como pide el art. 159 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI) y otorga derechos políticos a los miembros fundadores y a los socios del primer año, y discrimina a todos los demás. Tampoco –afirma– hay trazabilidad entre lo recaudado y lo repartido.

SEDA aduce que este es un informe obsoleto que a ellos nadie les ha enviado y que en agosto entregaron documentación que solventaba todos los problemas requeridos, uno por uno. Su responsable, Patacho Recio afirma que el Ministerio dio indebidamente todo el material presentado a la SGAE y a Unison Rights, como interesados en el procedimiento, permitiendo así a la centenaria entidad maniobrar contra el nacimiento de su competencia. Hay quien dice también que miembros o simpatizantes de SEDA como la cantautora Rosa León, con valiosos contactos políticos, podrían «haber ayudado» al Ministerio a aceptar que todas las deficiencias están reparadas.

El plan de viabilidad de SEDA fue defendido por expertos externos ante Moscoso y Guervós en agosto, refiere Patacho Recio, y no sabemos si eso bastó para que renunciaran ambos a su peor recelo: que la entidad nace externalizando su negocio principal a través empresas que carecen de la experiencia necesaria en el sector y que no puede asegurar la gestión de derechos de sus socios en el extranjero.  

SEDA nace modestamente, pero sueña a lo grande: prevé un crecimiento en mercado hasta el 80% en repertorio español y el 90% en el internacional en solo cinco años. Resulta poco creíble, porque solo parten con 18 cartas de mandato de gestión de derechos y existen 5 socios fundadores que ni siquiera han solicitado gestionar sus derechos en la entidad que fundan. La guinda financiera es que, según el informe, quieren pedir créditos con el aval del repertorio (que gestionan pero no les pertenece).

¿Estamos ante una decisión injustificada del ministro a la luz del informe, que podría servir para una futura querella contra Uribes por prevaricación? ¿Es la presión sin límite de SGAE para ahogar a su competencia nonata? Parece ser que en su encuentro en los premios Max el ministro Uribes defendió su decisión ante Onetti. Y al día siguiente se filtró el informe. El ministerio recuerda convenientemente que la resolución que dio la licencia a SEDA está escrita por Carlos Guervós, el mismo que había escrito el informe contrario y que eso significa algo. Nadie reclama su propiedad intelectual. La batalla continúa.

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https://www.abc.es/cultura/abci-batalla-sgae-licencia-seda-senala-ministro-rodriguez-uribes-202009090124_noticia.html

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