La clase infinita de 'Chavito' marca la diferencia en Montoro

Un sobresaliente toro de Alcurrucén destaca en una tarde sin demasiado contenido; Galdós y Luis David Adame cortan una oreja

Tan sólo el primer toro de Alcurrucén tuvo opciones claras de triunfo. Y qué condiciones. Quizá demasiado pronto salió el premio gordo, como en la Lotería de Navidad. Un toro colorao, bragado y meano, con los pitones en la cara. La hechura perfecta, la expresión idónea. Rompió el prototipo de comportamiento de Núñez, embistió por abajo definido desde la salida. Joaquín Galdós lo recibió con suavidad con el capote, dejando lances con gusto. El quite por chicuelinas estuvo rematado con una buena media a pies juntos. Brindó su faena a Sebastián Castella a través de los micrófonos de Movistar Plus, por su trayectoria y por su personalidad hasta en su retirada. El inicio de faena rodilla en tierra tuvo conjunción y relajo, las tandas por el pitón derecho se sucedieron con más emotividad que temple.

La calidad infinita, esa clase de esa embestida que tanto le ha gustado a toreros que han perseguido el mejor toreo como el maestro Manzanares padre -gran amante de este encaste-, se escondía en el pitón izquierdo. Fuera de las rayas de picar con mayor celo que dentro, donde salía un punto con la cara alta. Galdós encontró en momentos el punto, otras veces las ganas y la disposición embarullaron aquello como en los molinetes de rodillas para llegar arriba, me imagino. La estocada hasta las cintas le premió con una oreja y se pidió la segunda del gran Chavito de Alcurrucén.

Muy solvente se mostró el peruano con el que cerró su lote, un deslucido cinqueño que no se lo puso nada fácil.

Luis David Adame cortó una oreja fruto de su afición con el descastado segundo, que pasó sin verdadero celo. El mexicano mostró muchísima voluntad en todo momento. Tampoco tuvo suerte con el que cerró el festejo, otro toro sin raza para buscar los engaños por abajo. Se puso desagradable para matar con la cara por las nubes pero Adame lo cazó con gran habilidad. Lo mejor de su tarde fue la gran disposición.

El jurado de la Fundación Toro de Lidia designó a Chavito, lidiado en primer lugar, como el mejor toro de la tarde. Destacó la lidia de Tomás López y el mejor par fue el de Jarocho mientras que el picador premiado fue Óscar Bernal.


Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

Gira de ReconstrucciónFinito de Córdoba sustituirá a Castella en Antequera
DespedidaSebastián Castella se retira del toreo: "Hay otros universos por descubrir"
Corrida de la Virgen de las AngustiasEnrique Ponce desata la locura en Granada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *