La familia de Muñoz Ramonet pide que se le devuelvan las obras incautadas por la Guardia Civil

La familia de Julio Muñoz Ramonet ha impugnado las entradas y registros ordenadas por el juzgado de instrucción y ha solicitado que se les devuelvan las obras incautadas, al considerar que no están comprendidas en el legado que el financiero hizo a la ciudad de Barcelona.

Como informó La Vanguardia el pasado día 2, la Guardia Civil practicó durante los meses de febrero y marzo entradas y registros en cinco domicilios particulares y dos empresas de almacenaje por orden del juzgado de instrucción 29 de Barcelona, que investiga el paradero de la colección que reunió el financiero y que, según el Ayuntamiento, forma parte del legado testamentario que hizo a la ciudad de Barcelona. En estas actuaciones, llevadas a cabo en Barcelona, Madrid y Alicante, se intervinieron 474 obras , que se dividen en 376 pinturas y dibujos, 87 miniaturas pictóricas, cuatro esculturas, cuatro marfiles y tres tapices.

Los famliares aseguran que no forman parte del legado a la ciudad

El Consistorio informó que entre ellas hay dibujos de Marià Fortuny, Antoni Viladomat, Luca Giordano o Francisco Bayeu. Los especialistas del Ayuntamiento están ahora estudiando las piezas, para conocer, en primer lugar, si son auténticas, pues se hallaron cuadros atribuidos a Goya, Tiepolo o Murillo que tienen que ser verificados. Asimismo, los portavoces municipales añadieron que se tiene que delimitar si todas forman parte del legado, cosa que se tendrá que hacer cotejando los inventarios de la colección original que también fueron intervenidos por la Guardia Civil.

En un comunicado hecho público esta mañana, la familia de Muñoz Ramonet asegura que las obras intervenidas no pertenecen al legado y por lo tanto reclama que les sean devueltas. La misma nota añade que la totalidad del repertorio fue entregado en su día “salvo un inventario de 1971”, a la par de acusar al Ayuntamiento de no respetar su “intimidad familiar”. En un juzgado civil se dictaminó que las piezas que faltaban estaban valoradas en 3.083.654 euros. Sin embargo, los letrados del Ayuntamiento han anunciado que ahora combatirán esta valoración, debido, precisamente, al hallazgo del susodicho inventario y a las piezas intervenidas. En este sentido, el pasado viernes se informó que faltaban aún por recuperar unas 50 obras, entre las cuales estarían las de pintores más cotizados, y que una sola de ellas puede alcanzar el precio de 14 millones de euros.

Julio Muñoz Ramonet murió en Suiza en 1991 y dejó un testamento en el que dejaba su casa, el palacete ubicado en la calle Muntaner, y las colecciones que había en él a una fundación del Ayuntamiento, pero el Consistorio no conoció que existía el legado, que fue ocultado, hasta 1994, cuando la mayor parte de las piezas ya no estaban en el inmueble. Desde entonces se produce una cascada de litigios por cada paso que se da. Ahora se anuncia uno nuevo. Y así se lleva 29 años.

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