La música británica se hunde

La industria musical británica, una de las más importantes del mundo con una aportación de 6.500 millones de euros anuales a la economía nacional antes de la pandemia, está en la lona por culpa de las severísimas restricciones impuestas por el Gobierno para combatir la propagación de la enfermedad.

Las más de doscientas mil personas que trabajan en el sector –músicos, compositores, productores, iluminadores, técnicos de sonido, etcétera– han visto reducidos en hasta un 80% sus ingresos en el 2020, con un impacto especialmente grave para quienes dependían de las actuaciones en directo, y menos duro para los que obtienen sus ganancias a través del streaming (las suscripciones han aumentado un 30%) o los royalties.

Protestas silentes de los músicos ante el Parlamento británico por las restricciones y prohibiciones para  el sector musical por la pandemia
Protestas silentes de los músicos ante el Parlamento británico por las restricciones y prohibiciones para el sector musical por la pandemia (Anadolu Agency / Getty)

Las más de doscientas mil personas que trabajan en el sector han visto reducidos en hasta un 80% sus ingresos en el 2020

Así como el 2019 fue el año más saludable de su historia, el 2020 va a ser el más desastroso para la industria musical británica, con un encogimiento del 85% (3.300 millones de euros). Giras, festivales y actuaciones en directo llevan prohibidos desde la primavera, lo cual ha obligado a la cancelación de los tours que tenían previstos grupos tan populares como Take That, las Spice Girls, Bon Jovi o The Eagles, con las consiguientes pérdidas adicionales en mercadotecnia. Aunque algunos artistas son multimillonarios, los ingresos anuales por término medio de un músico en el Reino Unido son de únicamente 26.000 euros.

Protestas de los músicos en el Soho londinense por las restricciones y prohibiciones para  el sector musical por la pandemia
Protestas de los músicos en el Soho londinense por las restricciones y prohibiciones para el sector musical por la pandemia (HOLLIE ADAMS / AFP)

“Somos conscientes de la tragedia que significa, y por eso el Gobierno ha dedicado la cantidad sin precedentes de 1.750 millones de euros a un fondo para la recuperación de la cultura, del que la industria musical va a ser uno de los beneficiarios (junto con museos, galerías de arte, la Royal Opera House, el Royal Ballet, compañías de teatro, etcétera)”, ha dicho la secretaria de Estado Caroline Dinenage tras la publicación de los alarmantes datos de Music UK, que representa los aspectos comerciales del sector.

Las restricciones gubernamentales para mantener la distancia social han hecho inviables las actuaciones en vivo, ya sea de orquestas de música clásica o bandas pop, con el consiguiente efecto dominó. La cancelación de conciertos ha suprimido el alquiler de estudios de grabación y ensayo, la composición de discos, la contratación de técnicos, y así sucesivamente. Pero a pesar de ello, el director ejecutivo de Music UK, Jamie Njoku-Goodwin, se muestra optimista: “El año que viene no partiremos de cero, sino de una base muy sólida, y recuperaremos el terreno perdido”.

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