La sala de fiestas vikinga en uno de los túmulos funerarios más grande de Escandinavia

Los vikingos respetaban profundamente la muerte. Cuando alguien de su clan fallecía, había que enterrarle correctamente, siguiendo las ceremonias y rituales adecuados, además de hacer ofrendas para que el difunto encontrara la paz en el más allá. Por eso no es de extrañar que sus túmulos funerarios, el montón de tierra y piedras levantado sobre una o varias tumba, albergaran un lugar de culto e incluso… salones para banquetes.

En Noruega, por ejemplo, los arqueólogos acaban de encontrar un extraordinario centro ritual en Jell Mound, uno de los túmulos funerarios de la Edad del Hierro más grandes de toda Escandinavia, situado en Gjellestad (Østfold), en un lugar que parece que en sus orígenes fue un cementerio que se amplió durante la Era Vikinga.

Jell Mound

Los investigadores creen que en el sitio apenas se había rascado la superficie de todos los tesoros que esconde

Gjellestad ocupa un lugar al sur de Noruega
Gjellestad ocupa un lugar al sur de Noruega (Antiquity)

Los investigadores creen que en este sitio apenas se había rascado la superficie de todos los tesoros que esconde. Por eso utilizaron un radar de penetración terrestre para conseguir un mapa virtual de la zona. Así fue como descubrieron que, además del habitual entierro en un barco vikingo, había áreas desconocidas, según explican en un artículo publicado en la revista Antiquity .

Los registros históricos ya indicaban que otros tres túmulos funerarios fueron demolidos durante el siglo XIX en Jell Mound, lo que sugería que el sitio albergaba más secretos de lo que parecía. Todo esto era apenas la punta del iceberg. Los datos del georadar mostraron que alguna vez existieron hasta 13 túmulos en Gjellestad, y algunos alcanzaron más de 30 metros de ancho.

El entierro hecho con un barco vikingo es el que está situado más abajo
El entierro hecho con un barco vikingo es el que está situado más abajo (Antiquity)

Uno de estos montículos presentaba, además, una anomalía. Los especialistas consideran que lo más probable es que represente un barco enterrado, un tipo de sepultura que normalmente estaban reservados para los miembros más poderosos del clan.

También detectaron una granja, un edificio grande que se ha interpretado como un salón de fiestas y otro espacio que no parece destinado a ser habitado y que puede ser una casa de culto u otra estructura religiosa. “El sitio parece pertener al escalón más alto de la élite de la Edad del Hierro, y habría sido un punto focal para el ejercicio del control político y social de la región”, explica Lars Gustavsen, del Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural.

Desde el siglo V

La variedad de construcciones y entierros en el sitio sugiere que tiene una larga historia de uso

Piezas de oro recuperadas anteriormente en Jell Mound con detectores de metales
Piezas de oro recuperadas anteriormente en Jell Mound con detectores de metales (Antiquity)

La variedad de construcciones y entierros en el sitio sugiere que tiene una larga historia de uso. Los primeros restos hallados en Jell Mound podrían datar del siglo V o VI después de Cristo, aunque el entierro del barco parece ser parte de una tradición vikinga común que se mantenía activa varios siglos después.

“Sugerimos que el sitio tiene sus orígenes en un cementerio de montículos ordinario, que luego se transformó en un lugar de alto estatus representado por monumentales túmulos, edificios de salones y un entierro de barcos”, escriben los investigadores. En esas salas probablemente se celebró el sjaund, o fiesta de la cerveza funeraria, realizada el séptimo día tras la muerte de la persona y que implicaba la libación ritual, que consistía en derramar determinado líquido sobre el suelo, fuego o víctima, después de probarlo.

El propietario de los terrenos quería abrir una zanja de drenaje
El propietario de los terrenos quería abrir una zanja de drenaje (Antiquity)

El lugar abarcaría un período clave de la historia de Escandinavia, la Edad del Hierro nórdica tardía, que duró desde el 550 al 1050 después de Cristo. Esa época clave comienza con la agitación política que rodeó la caída del Imperio Romano Occidental hasta la Era Vikinga. Los arqueólogos ya han comenzado a realizar las primeras excavaciones y se han centrado en el barco. Esta será la primera vez que se excava un entierro de este tipo en casi 100 años.

El estudio con radar se realizó después de que el propietario de los terrenos presentara en 2017 los planos para abrir una zanja de drenaje. Los datos obtenidos revelaron 13 túmulos funerarios y 4 pasillos o casas en el sitio. El sitio habría tenido orígenes humildes como una casa de campo común para luego transformarse en un centro de alto estatus con la construcción de estructuras adicionales.

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