Las editoriales independientes alzan la voz

No sabemos qué habría pensado Agatha Chris­tie, que parece ser que se alojó aquí en el hotel Formentor a principios de los años treinta, si hubiera visto una habitación cerrada repleta de editores independientes, todos sentados en una silla ante el organizador de los Encuentros Literarios Formentor, Basilio Baltasar, como si este fuera el detective que los interrogaba para elucidar algún misterio. El misterio no es otro que el de la brillantez de la edición independiente en España, que raras veces tiene la oportunidad de compartir sus experiencias en un foro.

A puerta cerrada, sin ningún tipo de streaming, a la manera en que lo hacían Barral y sus amigos en los años sesenta, una nutrida representación de editores compartió ideas, proyectos y los retos del oficio.

Representantes de editoriales independientes participan en las Conversaciones Literarias que se celebran en Formentor, en Pollença (Mallorca)
Representantes de editoriales independientes participan en las Conversaciones Literarias que se celebran en Formentor, en Pollença (Mallorca) (CATI CLADERA)

Una sola reunión, aunque algunos la prolongaron en la playa, es poco para sacar conclusiones pero bastó para aprobar una declaración conjunta de más de 20 editoriales (anoche se seguían recabando apoyos) en que se manifestaba que “la cultura debe ocupar el centro del debate público, no ser presentada solamente como un ornamento lúdico”.

Los editores opinan que, en estos tiempos de pandemia y concentración editorial, “suponemos cada vez más un imprescindible elemento del ecosistema literario” pues su actividad “redunda en un enriquecimiento de la diversidad cultural y de pensamiento. Abrimos nuevas vías editoriales y damos voz a autores necesarios”.

¿Qué es una editorial independiente?

Se calcula que, solo en España, hay cerca de un millar. Los editores dicen que “más que el tamaño, el número de títulos u otros criterios economicistas, lo que nos define es la voluntad de editar y edificar un catálogo según nuestro propio proyecto. Nos constituimos en motores de ideas y valores; invertimos nuestro propio dinero; ejercemos nuestro papel de una forma que nos permite el trato directo con el autor, acompañarlo y realizarle sugerencias sobre su trabajo durante el proceso creativo; trabajamos con un capital simbólico de tanta importancia como el capital real; el beneficio económico es una condición pero no nuestro objetivo fundamental”.

Se manifiestan “preocupados por la marginalización de la información cultural y literaria en algunos medios de comunicación” y aplauden “a los premios independientes que se conceden a obra publicada”.

Lo que nos define es la voluntad de editar y edificar un catálogo según nuestro propio proyecto”

Entre los firmantes, Acantilado, Alpha Decay, Angle, Arpa, Asteroide, Ático de los Libros, Blackie Books, Cabaret Voltaire, ED Libros, Elba, Hänsel i Gretel, Impedimenta, Jotdown, Krk, Nórdica, Olañeta, Quaderns Crema, Sexto Piso, Slooper, Turner y Wünderkammer.

Hoy domingo se clausurarán las jornadas Formentor con intervenciones de autores que comentan detalladamente uno de sus libros favoritos que encaje en los epígrafes de “bagaudas” o “estilitas”, seres a caballo entre la mitología y el adiestramiento. Las dos sesiones (10.30 h y 12.30 h) podrán seguirse en streaming en www.fundacionformentor.com. Entre los intervinientes, Benet Casablancas, Berna González Harbour, Juan Luis Cebrián, Llàtzer Moix o Edward Wilson-Lee.

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