Los hitos cinematográficos de un maestro llamado Martin Scorsese

El gran Martin Scorsese cumple este martes 17 de noviembre 78 años, todo un acontecimiento para alguien que no tenía pensado pasar de los cuarenta. Criado entre curas y gángsters en las peligrosas calles del Little Italy de Nueva York, sus padres solo le dejaban ir al cine o a la iglesia. En un principio iba a estudiar para cura, pero al final optó por la magia de la gran pantalla como cinéfilo empedernido y ahí desarrolló una trayectoria imparable que se gestó formando parte del Nuevo Hollywood, el grupo de cineastas que revolucionaron la industria del cine en la década de los setenta.

MARTIN SCORSESE
MARTIN SCORSESE (.)

Una época que marcó también su carácter inestable, emocionalmente frágil y la caída en una espiral de drogas y depresión que comenzó tras el fracaso comercial de New York, New York. Su amigo y actor fetiche Robert DeNiro le salvó del abismo con Toro salvaje. Desde entonces Scorsese ha pasado por altibajos, pero su amor por el cine ha podido más que nada y como director nos ha brindado una lista de más de sesenta películas que beben de la violencia, mafia, drogas o sexo, un cóctel del que ha nutrido su propia existencia.

Con motivo de su onomástica, repasamos sus grandes películas.

Malas calles (1973)

En su primera colaboración con Robert De Niro, Scorsese se basó en sus propios recuerdos de juventud para adentrarse en las calles de la mafia en Nueva York. La química entre De Niro y Harvey Keitel como dos ladrones italoamericanos es pura dinamita.

Taxi driver (1976)

Sin duda, una de las grandes obras maestras del cine, que se llevó la Palma de Oro en Cannes. Taxi driver representa toda una bajada a los infiernos en la piel de un excombatiente de Vietnam (magistral De Niro) que trabaja como taxista nocturno en Nueva York y que está obsesionado por cómo la violencia y la desolación dominan la ciudad. La película está repleta de imágenes poderosas, rabia y traumas.

Toro salvaje (1980)

Cuarenta años han pasado ya del estreno de esta cinta en blanco y negro y dotada de un estilo de montaje vertiginoso que recorría el ascenso, caída y redención del famoso boxeador Jake LaMotta, interpretado por un Robert De Niro que se unía por cuarta vez al realizador neoyorquino. De nuevo con Paul Schrader en el guion, el protagonista compartía muchas similitudes con el Travis Bickle de Taxi Driver. Scorsese dio largas durante tiempo a De Niro para realizar el filme que finalmente le ayudaría a recuperar su entusiasmo por el trabajo. Toro salvaje no convenció originalmente a la crítica, que veía a LaMotta como “uno de los personajes más repugnantes de la historia del cine”, tal y como escribió el New York Daily News, pero sí logró el reconocimiento de la industria, recibiendo dos Óscar al mejor montaje y a la mejor interpretación masculina para De Niro.

¡Jo, qué noche! (1985)

Con esta comedia negra protagonizada por Griffin Dune y Rosanna Arquette logró el premio al mejor director en el festival de Cannes. La película era una aventura urbana que transcurría en una alocada noche en uno de los peores barrios de Nueva York.

Uno de los nuestros (1990)

Otra de sus obras colosales vuelve a estar representada por el universo mafioso que supone este drama de lealtades y ambiciones donde un joven fascinado por los gángsters de su barrio, decide abandonar la escuela e integrarse en una organización criminal comenzando como chico de los recados. Ray Liotta, Robert De Niro y Joe Pesci estaban increíbles.

La edad de la inocencia (1993)

Scorsese realizó una magistral adaptación de la novela de Edith Warthon, con una puesta en escena apabullante y un magnífico trío protagonista formado por Michelle Pfeiffer, Daniel Day-Lewis y Winona Ryder.

Casino (1995)

El director regresaba al mundo de la mafia con este deslumbrante thriller ambientado en los años setenta donde volvía a dar muestras de su dominio del tema. Violencia, ascensos y caídas marcaban el ritmo de una película de espíritu frenético de casi tres horas y con una gran actuación de Sharon Stone, nominada al Oscar a la mejor actriz.

Gangs of New York (2002)

Histora épica centrada en una ciudad de Nueva York en 1863 dominada por la corrupción y las bandas callejeras. El director contó con Leonardo DiCaprio, otro de sus actores fetiches posteriormente, para dar vida a un joven inmigrante irlandés que se quiere vengar de Bill, el carnicero, el hombre que mató a su padre y al que ponía rostro un demencial y brillante Daniel Day-Lewis.

El aviador (2004)

Con DiCaprio repetía siendo el alma de Howard Hugues en este biopic sobre un hombre obsesivo, productor, industrial y comerciante, que amasó una gran fortuna y lanzó al estrellato a actrices como Jean Harlow. Cate Blanchett logró el Oscar como actriz de reparto encarnando a Katharine Hepburn, una de las amantes de Hugues.

Infiltrados (2006)

Su único Oscar hasta la fecha como mejor director se lo llevó por este intenso thriller que seguía a un novato de la policía que se infiltraba en la mayor banda de crimen organizado de la ciudad de Boston. DiCaprio, Jack Nicholson y Matt Damon encabezaban un reparto de altura.

Shutter island (2010)

Basada en la novela de Dennis Lehane, Scorsese nos envolvía con este thriller psicológico en el que DiCaprio y Mark Ruffallo eran dos agentes judiciales destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina. Una vez en el lugar, descubrirán que el centro guarda muchos secretos y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes.

El lobo de Wall Street (2013)

De nuevo con DiCaprio en el cartel como el corredor de bolsa neoyorquino Jordan Belfort, esta película era un torrente de pura energía gracias a la actuación desbordante del actor y sus fechorías en la gran pantalla al describir la ambición sin límites de un hombre que hizo de la indiscreción su alocado modo de vida rodeado de dinero, drogas, sexo y mucho poder. Nominada a cinco premios Oscar, entre ellos película y dirección, no logró ninguna.

El irlandés (2019)

Su último trabajo hasta la fecha lo hizo para Netflix y de nuevo regresaba al mundo de la mafia, esta vez para contar con maestría la historia de Frank Sheeran, el sicario que acabó con la vida del sindicalista Jimmy Hoffa. La cinta, de más de tres horas de duración, estaba protagonizada por un trío de ases de la interpretación: Joe Pesci, Robert De Niro -viejos compañeros de viaje profesional de Scorsese- y Al Pacino, que a sus 79 años trabajaba por primera vez a las órdenes del director estadounidense. El irlandés logró diez nominaciones a los Oscar, aunque finalmente se fue de vacío.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *