Los responsables del Wizink Center: «Raphael no ha tenido ningún privilegio, esto se ha politizado»

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Desde que acabó el estado de alarma, en Madrid se han hecho conciertos con tercio de aforo en La Riviera, en Moby Dick, en el Fernán Gómez, en el Teatro Lara… y todos ellos fueron una buena noticia, un motivo para la esperanza en la cultura segura. No ha ocurrido lo mismo con el doblete de Raphael, este fin de semana en el Wizink Center, aunque las medidas de seguridad hayan sido bastante más estrictas que las del resto de eventos musicales que se han podido organizar estos últimos meses.

Se han quejado incluso varios músicos de categoría como Álvaro Suite, guitarrista de Bunbury, que ha comentado en sus redes: «Meses de lucha y trabajo para demostrar que la cultura es segura, y ahora que está todo jodido, ¿nos vienen con esto? Muy a favor de seguir produciendo, pero, ¿esto? Morir y llorar por otras razones». O Marc Dorian, cantante de Dorian: «O sea, ¿ya se pueden hacer conciertos de 5.000 personas o solo Raphael?».

¿Por qué ha pasado esto? ¿Las imágenes de miles de lucecitas en las gradas son engañosas? ¿Se ha cometido una insensatez al organizarlo? ¿Hay algún sesgo ideológico en las críticas? Hablamos con Manolo Saucedo, consejero delegado de Impulsa, la empresa que gestiona el Wizink Center, para arrojar algo de luz sobre este «escándalo». Pero antes, un dato: en el recinto hay 160.000 metros cúbicos de aire, con lo cual, tocaban a unos 40 m³ de aire por espectador. En una reunión familiar de seis personas en un salón de 30 metros cuadrados, tocarían a 10 m³ de aire por persona.

¿Sorprendidos por la polémica?

Nosotros estamos muy sorprendidos, y muy tristes, porque creíamos que estábamos contribuyendo a transmitir que la cultura puede ser segura si se toman las medidas. Esta sociedad ha decidido mantener el pulso vital, y aunque hay cosas más esenciales, la gente también necesita alimentarse de ocio. Nosotros hemos dado el paso gracias a la actitud de Raphael, que ha querido hacerlo, y estamos profundamente satisfechos de cómo se han hecho las cosas y de las medidas que hemos implantado. Estamos sufriendo la dictadura de las redes.

Ha habido críticas de músicos, pero al menos les quedará la satisfacción de que Alerta Roja y otros movimientos asociativos y sindicales del sector les han mostrado su apoyo.

Sí. Estamos encantados por ese apoyo, aunque no lo buscamos, porque creemos que esto hay que llevarlo con normalidad. El Teatro Real está celebrando óperas, los cines están proyectando películas, y sí se cumplen las medidas hay que verlo con normalidad. Voy a decir algo que puede sorprender: hemos echado en falta que muchos artistas de primera línea en este país que claman por la cultura segura, no hayan levantado la voz para apoyar que se puedan hacer este tipo de actividades. Era el momento de celebrar que vuelve la música en vivo. Quiero aprovechar para dar las gracias a la presidenta de la Comunidad de Madrid y al consejero de Justicia, con quien acabo de hablar, por expresar su apoyo.

¿Las imágenes han podido ser engañosas?

Cuando hay determinados planos, no se aprecia la realidad de las medidas implantadas. Mucha gente ha opinado sin conocer la realidad, sin haber estado aquí para ver las medidas de seguridad, que se han multiplicado en este evento. No ha habido una cola, ni una aglomeración, el aire se ha renovado muchísimo. Lo hemos comprobado haciendo mediciones dentro y fuera del recinto. En la calle había cuatrocientas y pico partículas de CO² por millón, y en el recinto había seiscientas. La calidad del aire era extraordinaria, había informadores por todas partes, todo el equipo, de unas trescientas personas, se ha hecho tests previos… Hemos podido poner un práctica un protocolo que se podría ejecutar en muchos otros conciertos. Y por el contrario, hemos tenido que soportar los comentarios negativos y las críticas de mucha gente en las redes, ha habido una politización del asunto.

¿Ha podido haber cierto sesgo ideológico en las críticas? Y la pregunta clave: ¿Raphael ha tenido el más mínimo privilegio al hacer este concierto?

En absoluto, este concierto lo podría haber hecho cualquier artista. Quien quiera hacer un concierto en estas condiciones, puede hacerlo.

¿No ha habido ninguna otra petición de ningún artista para celebrar un concierto en estas fechas?

No, no. Espero que ahora las haya. Lo que pasa es que en estas condiciones, económicamente no sale bien para ningún artista. Y tampoco para el recinto. Esto ha sido un acto de responsabilidad, para impulsar la cultura segura. Raphael, un artista muy significativo, ha querido dar el paso. Pero económicamente ha sido un desastre para todas las partes. Nadie ha buscado el rendimiento económico. Por eso creo que otros artistas no han querido hacerlo, pero las puertas del Wizink están abiertas siempre que los artistas se sometan a estas medidas de seguridad.

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https://www.abc.es/cultura/musica/abci-responsables-wizink-center-raphael-no-tenido-ningun-privilegio-esto-politizado-202012211140_noticia.html

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