«Mariana Pineda se atrevió a perseguir sus certezas hasta el final, hasta las últimas consecuencias»

Madrid Actualizado: Guardar

Enviar noticia por correo electrónico

Escribió Federico García Lorca que «Mariana llevaba en sus manos, no para vencer, sino para morir en la horca, dos armas, el amor y la libertad, dos puñales que se clavaban constantemente en su corazón». Hablaba, claro, de Mariana Pineda, la heroína granadina ejecutada en el garrote vil en 1831 -con tan solo 26 años-, y cuya historia convirtió el poeta en obra de teatro; se estrenó en el Teatro Goya de Barcelona el 24 de junio de 1927, con Margarita Xirgu como protagonista.

Al Teatro Español, tan vinculado a Lorca y a la actriz catalana, llega ahora esta pieza, bajo la dirección de Javier Hernández-Simón, y con un reparto que encabeza Laia Marull, a la que acompañan Aurora Herrero, Marta Gómez, Silvana Navas. Sara Cifuentes, Óscar Zafra. Álex Gadea. Fernando Huesca y José Fernández.

«Se ha hablado mucho de Mariana Pineda, tanto del personaje histórico como del personaje creado por el gran poeta Federico García Lorca -dice Hernández-Simón-, se ha debatido sobre si Mariana era una mujer revolucionaria o si por el contrario tan sólo era una mujer enamorada. Sin embargo cada vez que releo el texto del genial poeta granadino, una idea me asalta la cabeza, Mariana Pineda es una persona que se atreve a perseguir sus certezas hasta el final, hasta las últimas consecuencias».

Completamente fiel

Según el director, «la versión pretende ser completamente fiel a la obra de Lorca, y aunque si se ha intervenido sobre el texto original, sobre todo con el fin de aclarar algunos conceptos que hoy pueden resultar confusos, no se incluye ningún texto que no sea del propio Lorca».

Mariana de Pineda Muñoz fue una heroína liberal que nació en Granada el 1 de septiembre de 1804; con tan solo quince años se casó con Manuel de Peralta, con el que tuvo dos hijos, y del que enviudó en 1822. Sus convicciones le llevaron a ayudar y acoger en su casa a miembros del Partido Liberal, perseguidos por el régimen de Fernando VII. De su relación con el político y escritor José de la Peña y Aguayo tuvo una niña en 1829, tan solo dos años antes de que la Policía la detuviera acusada de tener una bandera que simbolizaba la lucha contra la Monarquía; «delito» por el que fue ajusticiada el 26 de mayo de 1831 en el Campo del Triunfo en Granada.

Sobre el personaje dice Hernández-Simón que «es una mujer que se rebela contra todo lo establecido en su sociedad, y lo hace no con el ánimo de pasar a la historia o de ser una gran heroína del pueblo, tampoco por conseguir unos ideales intelectuales y políticos, ni tan siquiera lo hace por amor. Mariana Pineda se mueve al compás de su propio corazón, un corazón libre que no entiende de normas, de géneros y que sobre todo, no entiende de miedo».

Pero, admite el director, el amor, gran motor del ser humano a lo largo de la historia, también está en su manera de proceder. «Por supuesto que Mariana, la nuestra y la de Lorca, es una mujer profundamente enamorada, a la que ese mismo amor arrastra como un torrente por encima de los ideales políticos que defiende. Pero yo me pregunto: ¿es posible comprometerse con grandes ideales como la libertad o la igualdad si en el fondo de nuestro corazón no reside un absoluto y profundo amor? ¿Se puede ser una verdadera defensora por la libertad si esa lucha no es movida por el más puro y honesto de los sentimientos?»

Ver los comentarios

https://www.abc.es/cultura/teatros/abci-mariana-pineda-atrevio-perseguir-certezas-hasta-final-hasta-ultimas-consecuencias-202101290056_noticia.html

https://www.abc.es/cultura/teatros/abci-mariana-pineda-atrevio-perseguir-certezas-hasta-final-hasta-ultimas-consecuencias-202101290056_noticia.html

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *