Marilynne Robinson y los puritanos en el mundo de hoy

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Este libro (conferencias, seminarios y cursos en las universidades USA) es, sobre, todo una defensa del legado puritano y de su supervivencia actual en el mundo norteamericano. Para Marilynne Robinson (Idaho, 1943), ella misma partícipe de estas ideas, no existió una iglesia o institución con ese nombre, ni tampoco ninguna congregación de miembros en ningún sentido formal. En Inglaterra esta denominación se aplicaba a los protestantes, a los no conformistas o disidentes-presbiterianos, congregacionalistas, baptistas, cuáqueros y quienes no aceptaban la legitimidad exclusiva de la recién creada Iglesia de Inglaterra.

Para Robinson, Cromwell es el primer ejemplo y más sobresaliente: le cortó la cabeza al Rey e impulsó el Parlamento. El regicidio dio paso a la República. Se redactó una Constitución y se concedió la libertad religiosa excepto para los católicos. Robinson coloca a Cromwell como un precedente de la Revolución francesa. Ella lo considera como un demócrata de su tiempo; mientras que otros lo consideramos un dictador con mejores o peores intenciones. En aquel tiempo, estamos hablando del siglo XVII, los presbiterianos y los congregacionalistas se enfrentaron en dos batallas por la monarquía. Los primeros tenían menos rechazo por este régimen que los segundos. Durante esa guerra quedó claro que los puritanos eran parlamentaristas y los anglicanos monárquicos. Cuando murió Cromwell y regresó la monarquía con Carlos II, muchos puritanos emigraron a los EE.UU. Y, desde entonces, según la ensayista, su influencia se extendió por todos los estados y universidades.

Defiende una teología para estos momentos extraños. Hay que rehumanizar el mundo

Para los puritanos la autoridad suprema son las Escrituras acompañadas del estudio de la historia, de la antigüedad y de las ciencias naturales que justificaban la naturaleza de Dios como Creador y Presencia. Por todas estas razones necesitaron una Harvard, una Yale, una Princeton y una Dartmouth. Para Robinson, el puritanismo siempre estuvo unido al elitismo educativo y cultural, la alfabetización entre los puritanos era total. Crearon una Biblia en inglés para que la entendiera todo el mundo. La religión puritana es vivencial. Robinson, además de puritana se confiesa liberal. Kennedy era católico, Clinton metodista y Obama de la Iglesia Unida de Cristo, como ella misma. Para esta ensayista, Emerson, Thoreau, Whitman, Melville o Emili Dickinson compartían muchas de las tradiciones puritanas. En el caso de la gran poeta, se detiene para estudiar las raíces religiosas de su familia.

Mala fama

La palabra puritano viene de cathar: puro, el nombre con el que se conocía a los albigenses. Sobre ellos extendieron la mala fama de ser lúgubres y fanáticos; odiadores de la vida, de la carne, del mundo. Y teócratas. Sin embargo sus escritos están llenos de ideas humanistas, y para ellos la belleza del mundo era y es un modo de expresión divina. En USA, según Robinson, constituyeron la población más progresista.

La autora defiende una teología para estos momentos tan extraños. Dice que es la gran arquitectura del pensamiento, y el prodigio que convierte la experiencia religiosa en «una casa con muchas estancias». Hay que rehumanizar el mundo tras la pérdida del valor sagrado del individuo. Es la ausencia de la divinidad lo que ha agredido a la naturaleza. Robinson es muy crítica con la ciencia y con la tecnología por su soberbia. Incluso llega a poner en duda el darwinismo y la evolución humana. No lo niega absolutamente, sino que lo matiza. La libertad de conciencia, para ella, es esencial y una de las bases más fuertes sobre la que se levantó la historia angloamericana. Considera que hoy esa libertad está en peligro.

En este libro nos damos cuenta de la crisis social e intelectual que vive Estados Unidos

Son muy interesantes las páginas dedicadas a la esclavitud en los EE.UU., así como a las diferencias entre norte y sur que condujeron a la Guerra Civil. Ataca al tópico de que los norteamericanos siempre han sido capitalistas. Las críticas también van dirigidas contra izquierda y derecha por haberse olvidado de los desamparados y no cuidar el medio ambiente, «La izquierda no entiende el pensamiento de la derecha porque se encuentra demasiado cerca de ella para tener una visión clara de la misma», escribe.

Es una gran defensora de Obama y crítica de Trump: el mayor representante del capitalismo salvaje. También alerta del declive de la universidad norteamericana: «Hoy la función legítima no consiste en preparar a las personas para la ciudadanía en una democracia, sino instruirlas para ser miembros de una clase trabajadora dócil aunque muy cualificada». Avisa de la cada vez más difícil libertad de expresión. Libro curioso porque no tenemos mucha bibliografía reciente sobre estos asuntos del puritanismo. Leyéndolo nos damos una idea de la crisis social e intelectual en la que está metida la nación más poderosa del mundo.

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https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-marilynne-robinson-y-puritanos-mundo-202009290032_noticia.html

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