Mario Casas: "Un hombre tiene derecho a llorar sin avergonzarse"

El actor estrena ‘No matarás’, de David Victori, y de paso, el que fuera galán adolescente se ofrece como modelo accidental de la nueva masculinidad

Como el doctor que se esconde detrás del señor Hyde (o simplemente y por el inglés, el señor que se esconde), Mario Casas (A Coruña, 1986) es a la vez un tipo adorable y perfectamente despreciable. Cosas del cine. En Netflix protagoniza El practicante, de Carles Torras, y desde el viernes en el cine hace lo propio en No matarás, de David Victori. En los dos casos, el actor se retuerce dentro de su personaje hasta hacerle vomitar lo peor (en el primer caso) y lo mejor (en el segundo). Ahora, suya es la responsabilidad de llenar las salas en tiempos de vacío.

¿Cómo es actuar en tiempos de COVID?
Todas las películas son ahora de ciencia ficción. Vivimos una situación incomprensible con las distancias de seguridad, las mascarillas… No es que sólo resulte frío, simplemente se ha congelado la vida.
¿Tiene sentido estrenar una película en estas extrañas condiciones?
Ahora tiene más sentido que nunca. Para los que hacemos cine es un compromiso. Por supuesto que podríamos retrasar la fecha como han hecho tantísimos, pero entonces ¿qué pasa con el cine y con las salas? Tenemos que seguir ahí e intentar que esto salga adelante. Todos estamos perdidos. Se supone que hacíamos un preestreno y mis padres me llamaron para saber si podían o no bajar a Madrid desde El Escorial…
¿Pesa la responsabilidad de llevar a la gente al cine? ¿Se siente bien con el estatus de estrella?
Estoy cansado de escuchar lo de «Mario lleva la gente al cine». Nunca me lo he terminado de creer por no resultar soberbio. Ahora me encantaría que fuera cierto.
¿No es contradictorio hablar del cine y a la vez hacer películas para Netflix?
No, las plataformas han servido para cubrir un hueco que ha dejado el cine. Han dado mucho trabajo. Por otro lado, yo tengo que agradecer a las plataformas que gracias a ellas me han visto en sitios que jamás habría imaginado. Abren muchos caminos. Eso de Hollywood… ha cambiado. Esa cosa de Antonio Banderas que abrió las puertas a muchos españoles ya no es así. Ahora Hollywood está en todas partes.
Una vez más en No matarás, Mario Casas parece que se pelea contra la imagen tipificada que los medios nos empeñamos en dar de él. ¿De qué huye?
No me gusta huir de nada. Hay una frase que uso mucho y es que quiero salir de la zona de confort. Sé que es un tópico, pero intento aplicármelo al pie de la letra. Busco hacer cosas que no sé hacer.
¿Cómo se lleva con el Mario Casas ídolo adolescente?
A ese Mario Casas se lo debo casi todo. Soy el que soy ahora mismo por él. Es más, volvería a hacer Tres metros sobre el cielo sin dudarlo. Y lo mismo sirve para una dramón romántico como Palmeras en la nieve. Son películas que llevan mucha gente al cine y sería idiota abjurar de ello. Además, son películas que gustan mucho a las mujeres y las mujeres son las que llevan a los novios al cine. No al revés.
¿A quién le gustaría parecerse?
Ahí no dudo. Cuando veo a gente como Joaquin Phoenix, Shia LaBeouf, Jake Gyllenhaal… O Javier Bardem. Son actores… (se ríe)… No me comparo con ellos, cuidado. Simplemente, son mis referencias. Ves estas carreras y te das cuenta de que son gente que siempre se arriesga. Pienso por ejemplo en Tom Hardy y no tiene ningún problema en hacer la peor película del mundo si se enamora del personaje. Todo en él es too much.
Venía de hacer a un ejemplo de masculinidad tóxica y narcisista en ‘El practicante’ y ahora, en ‘No matarás’, da vida a una personalidad que encajaría en la definición de nueva masculinidad. ¿Hay algo que está intentando decirnos?
Me gusta que se note el cambio y que se relacionen. Sí, mi personaje ahora es un hombre sensible que no tiene miedo a mostrarse tal y como es. Sí, esa es la nueva y más educada masculinidad. El hombre tiene derecho a llorar sin avergonzarse. Espero que ése sea el futuro.
¿Esa fue la razón por la que eligió la película: enseñarnos el futuro?
A mí me interesaba mucho profundizar en una pregunta: ¿qué es ser bueno? ¿qué es realmente ser una buena persona?
¿Ha dado con la respuesta?
Estoy en ello. Lo divertido e interesante de todo esto es que ni los buenos son tan buenos como parecen ni los malos tanto como presumen.
¿Saldremos mejores de la pandemia?
Sería un mesías si lo supiera. Sólo espero que los seres humanos vayamos todos a una. Nos quieren dividir, pero el enemigo no es la persona que tenemos al lado.
¿Quiénes son ésos que no nos quieren juntos?
Claramente los políticos.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

Festival de San SebastiánViggo Mortensen completa con 'Falling' el debut más anárquico, enfurecido y hasta genial
Festival de San SebastiánViggo Mortensen: "Vivimos una primavera negra de políticos que juegan a ser a la vez pirómanos y bomberos"
Cine'Beginning', la película que quedará del festival de San Sebastián 2020

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *