¿Por qué Patrick Swayze y Jennifer Grey se llevaron fatal en el rodaje de ‘Dirty Dancing’?

Ya han pasado 33 años del estreno de Dirty Dancing, un clásico del cine romántico y musical de la década de los ochenta que llegó a la gran pantalla sin demasiadas pretensiones y acabó convertido de inmediato en un taquillazo por sus increíbles números de baile y una banda sonora repleta de hits inolvidables -el tema principal, (I’ve had) The time of my life, se llevó el Oscar-. Sus protagonistas Patrick Swayze (Johnny Castle), fallecido de cáncer de páncreas en 2009 a los 57 años, y Jennifer Grey (Baby Houseman) alcanzaron la fama mundial con esta historia de amor entre un sexy profesor de baile de dudosa reputación y una adolescente de familia bien que se conocen durante el verano de 1963 en un resort de montaña.

Los productores se decantaron por Swayze, que había sido bailarín profesional, tras la nula química entre Billy Zane -cuyo nombre se barajó primero junto al de Val Kilmer, que rechazó el papel – y Grey, hija del actor Joel Grey -Oscar de reparto por Cabaret- que no había heredado precisamente el talento artístico de su padre. Si bien en la ficción desprendían buena sintonía como una pareja enamorada, en la vida real no se podían ni ver y la mala relación entre ellos se hizo más que evidente durante un rodaje ya de por sí complicado.

Jennifer Grey y Patrick Swayze
Jennifer Grey y Patrick Swayze (Vestron Pictures)

”Jennifer no quería a Patrick. Nos suplicó que, por favor, cualquiera menos él. No se caían bien”, aseguró la guionista Eleanor Bergstein, que se basó en algunas experiencias de su propia vida a la hora de escribir el libreto. Durante los ensayos, la joven Grey no paraba de cometer errores que obligaban a repetir las tomas una y otra vez y Swayze, que lo hacía bien a la primera como buen profesional, no podía disimular su hartazgo por la actitud infantil de su partenaire. Uno de los momentos más tensos sucedió con la escena del ensayo en la que Baby rodeaba con su brazo el cuello de Johnny y éste la acariciaba suavemente.

La actriz era incapaz de contener la risa porque tenía cosquillas cada vez que él la tocaba con las yemas de los dedos. Sus carcajadas no fueron preparadas, ni tampoco la cara de circunstancias de Patrick, cansado de repetir las tomas por la reacción de su compañera. Nada más y nada menos que 20 veces tuvieron que repetir la escena y cuanto más se enfadaba Patrick, menos ganas tenía Jennifer de trabajar con él.

En su libro autobiográfico titulado The Time of My Life, Swayze confesó que la mala relación con su compañera de rodaje comenzó desde que ambos coincidieron en la película bélica Amanecer rojo (1984), sobre un grupo de jóvenes intentando impedir la invasión de EE.UU por parte de Un ejército formado por tropas soviéticas, cubanas y nicaragüenses.

Al parecer, mantuvieron un tenso trato durante aquel encuentro porque Grey no paraba de quejarse de las duras condiciones de la filmación, que incluía dormir algunas noches a la intemperie en las montañas de Colorado y pasar por un entrenamiento militar, protestas que sacaban de quicio al protagonista de Ghost, lo que propició que el malestar entre ambos continuara latente tres años después durante su segundo filme juntos.

Grey y Swayze junto al resto de los protagonistas de 'Amanecer rojo'
Grey y Swayze junto al resto de los protagonistas de ‘Amanecer rojo’ (MGM)

El actor, cuyo carácter también se agrió por culpa de una lesión en la rodilla durante la grabación de Dirty dancing, aseguró que no podía soportar la personalidad demasiado cambiante y emocional de Grey. Para aliviar el mal ambiente, el director Emile Ardolino les reunió para que vieran de nuevo la grabación de su prueba de pantalla juntos, donde la química era más que evidente, y lo cierto es que logró que calmaran sus ánimos e hicieran las paces.

Después de todo el tiempo transcurrido desde el estreno, Grey no ha dicho jamás una sola palabra en contra de su compañero de rodaje y le ha agradecido que le transmitiera la fortaleza necesaria que ella necesitaba para llevar a cabo las coreografías más arriesgadas. “Patrick era realmente fuerte y muy protector y ponía el alma en todo lo que hacía”, recordó en una entrevista la actriz, que tiene previsto retomar próximamente su papel de Baby en una secuela que rodará el estudio Lionsgate, un proyecto que dirigirá Jonathan Levine y del que todavía se tienen pocos detalles.

Choque de caracteres

El actor aseguró que no podía soportar la personalidad demasiado cambiante y emocional de Grey

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