¿Qué canción de Leonard Cohen es la favorita de Nick Cave?

Los anales siempre ponen a Nick Cave como uno de los creadores y músicos más esquivos y peculiares de la escena rockera moderna. Especialmente en doradas épocas donde esa imagen/realidad era cuidada con inteligente celo. El paso de los años y, en el caso de la estrella australiana, el duro tránsito vital que conduce a eso que inevitablemente se denomina veteranía han hecho cambiar progresivamente ese escenario artístico-existencial.

Fue hace un par de años cuando Cave dio pasos significativos en esta dirección, es decir, de mostrarse como una persona y artista cercana y relativamente asequible para el interesado en conocer pormenores de su obra, de sus opiniones, de sus estados de ánimo…

Primero con las llamadas Conversations, una serie de sesiones de contacto directo con sus fans, y poco después, con el mucho más suculento The Red Hand Files, un sitio web que ha devenido sorprendentemente interactivo. Es allí donde el también ­autor de un álbum tan intenso y desgarrador como The skeleton tree se ha ido abriendo, confesando, reconociendo, desentrañando, enseñando, en fin, compartiendo, también en tiempos de pandemia.

Leonard Cohen en el Palau Sant Jordi en el 2009
Leonard Cohen en el Palau Sant Jordi en el 2009 (Àlex Garcia)

Y es ahí donde ha ido respondiendo de manera extensa y muy personal sobre cuestiones de variada índole, como sus sentimiento sobre la trágica muerte de su hijo Arthur de quince años hace cinco veranos cuando se cayó de un acantilado en Brighton; del cuestionable boicot cultural a Israel auspiciado por colegas como Roger Waters; o de los fundamentos sobre los que se erige su extraordinaria relación con el músico Warren Ellis, cómplice genial e imprescindible al frente de sus fieles Bad Sees.

Pero tampoco ha tenido peros cuando se le preguntó sobre las composiciones que más le han marcado en su carrera como músico. En ocasiones en el pasado se le había preguntado cuáles eran esas “canciones escondidas”, como las define él, “pero nunca las había desvelado completamente quizás porque sentía un extraño sentido de la propiedad sobre ellas y que si las revelase al mundo podría constituir una forma de traición”. Y explica que “mis canciones escondidas (…) son los pilares esenciales que sostiene mi mundo artístico”.

Dentro de este muestrario de imprescindibles hay cortes de Van Morrison, Neil Young, Nina Simone, Brian Eno, Bob Dylan o John Lee Hooker, así como el Avalanche de Leonard Cohen. Un tema incluido en el disco Songs of love and hate (1971) y que versionó Cave en su primer álbum junto a los Bad Seeds, From her to eternity (1984).

Explica el propio Cave la trascendencia de Cohen en su vida: “En mi poema T he sick bag son g escribí sobre Leonard Cohen y el efecto que tuvo en mí de niño la primera vez que le oír cantar”. Y en dicho poema… “Leonard Cohen cantará y el niño de repente respirará como si fuera la primera vez y caerá dentro de la voz del hombre risueño como en un escondite”.

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