¿Qué desayuno fue fuente de inspiración para John Lennon?

Cuando a mediados de los años sesenta los Beatles dejaron de actuar y salir de gira a causa del griterío de sus fans y de los experimentos fonográficos de sus grabaciones, cada vez más difíciles de llevar al directo, los fabulosos cuatro chicos de Liverpool entraron en rutinas distintas junto a sus respectivas parejas.

Y a juzgar por las letras que se le ocurrían a John Lennon estando en Kenwood, en su casa de Weybridge, con su mujer y su hijo, el pequeño Julian, la vida de burgués aburrido no le estaba sentando nada bien. Su relación con Cynthia Powell se iba deteriorando por momentos. Y prueba de ello son acaso las letras que se le ocurrían…

“Nothing to do to save his life call his wife in / Nothing to say but what a day how’s your boy been / Nothing to do it’s up to you / I’ve got nothing to say but it’s ok” (Nada que hacer para salvar su vida llama a su mujer / Nada que decir más que ¡vaya día!, ¿cómo está tu hijo? / Nada que hacer depende de ti / No tengo nada que decir más que está bien).

Y a continuación la risueña frase que da título a la canción Good morning, good morning del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band que la banda grabó en 1967.

Portada del disco de The Beatles 'Sgt Pepper's Lonely Hearts Club'
Portada del disco de The Beatles ‘Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club’ (Francesc Peirón)

En su clásico galimatías en que cada frase habla de algo distinto y hace referencia a diversas cosas, Lennon exclamaba “buenos días” mientras se declara harto, cansado, hastiado de la vida. Y llega luego la frase “It’s time for tea and meet the wife” (Es hora del té y de encontrarte con tu mujer) en la que alude a la comedia de situación de la BBC Meet the Wife

Porque el modus operandi de Lennon tenía que ver con pillar ideas de aquí y de allá… Se pasaba horas tirado en el sofá leyendo diarios y revistas con la televisión puesta, a menudo sin sonido. Y fue así que captó el mensaje de un spot de Kellogg’s en el que la frase “buenos días” invitaba a desayunarse con dicha marca de cereales.

El jingle que se repitió durante décadas en diversos anuncios recordaba peligrosamente, todo hay que decirlo, al clásico del musical hollywoodiense Good morning Good morning que el compositor de melodías populares Nacio Herb Brown creó para Babes In Arms (1939), con Judy Garland y Mickey Rooney. Un tema que popularizaría aún más Gene Kelly años después en Singing in the rain.

Sin embargo, la canción del beatle iba por derroteros totalmente distintos. Todos los sonidos le parecían demasiado limpios a Lennon, quería alterarlos mediante la compresión, el delay, la ecualización. Se tiró meses en el proceso. Y al final quiso que la pieza acabara con un montaje de gritos de animales, caballos, perros, gatos, como si cada uno asustara al siguiente… Procedían de una biblioteca de sonidos, discos que tenían las discográficas, y dio la casualidad de que el último de ellos era el cacareo del gallo.

Y lo que son las cosas, cuando meses después grabaron Sgt. Pepper’s reprise , la primera nota de la guitarra coincidía con el cacareo del gallo… El encadenado perfecto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *