¿Qué relación hay entre el papel Albal y los cachitos de hierro y cromo?

La música popular española es florida y extensa como toda aquella que abreva en variados manantiales. La música pop en estas latitudes ha dado mucho de sí, y sigue dando, pero sobre todo se puede valorar su densidad cuando se concibe evitando el camino trillado. Todo esto viene a cuento para volver a descubrir a Kiko Veneno como uno de los más jugosos maestros de esa música popular que compagina la contemporaneidad, el rigor cualitativo y la accesibilidad para un aficionado que debería ser mucho más numeroso.

En su caso porque si bien sus letras no siempre han sido de fácil comprensibilidad, ello lo ha ido compensando con equilibrio de manual, a base de rítmicas, melodías y armonías, y también muchos estribillos, que han ido dejando huella desde hace más de cuatro decenios.

Desde los tiempos rupturistas cuando montó el trío Veneno junto a los hermanos Raimundo y Rafael Amador o en sus etapas posteriores, como aquella en la que contó con la producción del británico Jo Dworniak , y con el que dio forma a dos de sus álbumes más redondos, Échate un cantecito (1992) y Está muy bien eso del cariño (1995).

En el primero de ellos, y con la decisiva complicidad creativa de Santiago Auserón, el ampurdanés José María López Sanfeliu (nombre real del infrascrito) confeccionó obra mayor de música pop, plasmada en perlas como Echo de menos, Lobo López, Joselito o… En un Mercedes blanco.

Ésta llamó la atención en un primer momento por su letra, calificado de misteriosa e incomprensible en algunos ámbitos: arrancaba la tonada con “En un Mercedes blanco llegó/A la feria del ganado/Diez duros de papel Albal/Y el cielo se ha iluminado”, y hacia el final de la misma cantaba “ponme, ponme esa cinta otra vez/Pónmela hasta que se arranquen/Los cachitos de hierro y cromo”. El propio músico lo explicaría años después, cuando “vi comprar a un gitano papel Albal para hacerse chinos [heroína fumada]. La letra habla del impacto que produjo la heroína en el mundo d e los gitanos”.

El músico y cantante, fotografiado en el año 2000 en Madrid
El músico y cantante, fotografiado en el año 2000 en Madrid (Emilia Gutiérrez)

Y, por otro lado, la referencia a los cachitos de hierro y cromo, los legendarios casetes tan consustanciales a algunos estilos musicales, no hubiera tenido mayor trascendencia sino se hubiese convertido en el título del programa musical de La 2 de RTVE que nació en 2006 y que ha devenido un merecido clásico tan kitsch como exitoso y popular

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