Simpatizantes de Trump protestan en Washington contra el supuesto fraude

Simpatizantes de Donald Trump este sábado en Washington.

Simpatizantes de Donald Trump este sábado en Washington.
Simpatizantes de Donald Trump este sábado en Washington.TASOS KATOPODIS / AFP

Washington ha recibido este sábado a miles de trumpistas que viajaron largas distancias para apoyar al presidente estadounidense y hacerse eco de las acusaciones sin evidencias sobre fraude electoral. La capital de EEUU, que hace una semana salió en masa a la calle para celebrar el triunfo de Joe Biden, ha sido testigo de la otra cara de América, esa que rehúsa concederle la victoria al demócrata. Donald Trump hizo una breve aparición cerca de las diez de la mañana, casi dos horas antes de la convocatoria en el corazón de la ciudad. Desde su coche oficial, el mandatario republicano saludó sonriente a sus bases y después se dirigió a su club de golf en los suburbios de Virginia.

«¡Cuatro años más!, ¡cuatro años más!”, gritaban los seguidores del presidente saliente, la mayoría de ellos sin mascarilla. Las pancartas reclamaban «Detened el fraude” y que «los votos legales” fueran escrutados. En Washington capital el 90% votó por Biden. En general, se ven pocas gorras rojas de Haz América Grande de Nuevo (MAGA, por sus siglas en inglés) en la calle y en los cuatro años de Administración Trump no se ha convocado ni una manifestación masiva a favor del mandatario. Pero este sábado la ciudad cambió completamente su rostro. No se veían camisetas con el lema Las vidas de los negros importan ni mascarillas de la juez Ruth Bader Ginsburg, como suele suceder en las manifestaciones en Washington. Reinaban las banderas estadounidenses, los pantalones militares e incluso los sombreros de cowboy.

Trump tuiteó que “cientos de miles de personas” le habían mostrado apoyo este sábado y dijo que no se iban a prestar a “¡Una elección manipulada y corrupta!”. Horas antes y desde su cuenta personal de Twitter, la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, celebró “el millón de asistentes”. Sin embargo, las estimaciones de los principales medios locales hablan de “un par de miles” de manifestantes. La autorización del Servicio de Parques era para un acto de 10.000 asistentes.

Decenas de miembros de Proud Boys, un grupo de extrema derecha al que el FBI vincula con el nacionalismo blanco y la misoginia, viajaron hasta la capital. Trump les había dicho en un debate televisado que se quedaran alerta, esperando. “Retrocedan y esperen”, dijo Trump en referencia al grupo extremista cuando Biden le reclamó que los condenara. No quisieron hacer declaraciones a la prensa, pero se hicieron oír cuando corearon a todo pulmón por las calles del centro “Que se jodan los Antifa”. Entre los que marcharon hasta el Capitolio, se encontraba Alex Jones, conductor de Infowars. El locutor lleva años propagando las teorías más tóxicas de la ultraderecha de Estados Unidos y ha sido vetado en YouTube, Apple, Facebook y Spotify.

Mary, de 57 años, viajó desde el norte de Virginia porque, explicó, «nadie entiende lo que está pasando, al menos ninguno de los que seguimos a Trump”. Critica la “cacería de brujas” de la trama rusa y el “estúpido” proceso de impeachment. Utiliza exactamente el mismo lenguaje que el mandatario republicana. Una venezolana celebró por megáfono la segunda enmienda, que defiende el derecho a tener y portar armas, y los miles de trumpistas explotaron en gritos de jolgorio. En Washington está prohibido llevar armas a la vista, pero los manifestantes se las ingeniaron. Unos llevan camiseta con metralletas estampadas y hubo uno que cubría la espalda con una bandera estadounidense donde en lugar de estrellas había pistolas.

Este viernes, diez días después de las elecciones, las proyecciones arrojaron un resultado final de 306 votos electorales para Biden (muy por encima de los 270 requeridos para vencer las elecciones) y 232 para Trump. La batalla legal liderada por el republicano no está dando frutos. Pensilvania, Míchigan y Arizona han reducido las esperanzas del presidente estadounidense al poner fin a sus querellas por falta de pruebas. Wlliam Melhem, de 53 años, viajó desde Pensilvania por primera vez a la capital. «No es justo lo que está pasando, pero creo que ya está hecho, sin embargo es importante que nos manifestemos para que sepan que no estamos de acuerdo”, explica. “Quizá nunca logren probar [el fraude], pero vamos a hacer lo que tengamos que hacer”.

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