Un ensayo sobre la idea de frontera en Catalunya gana el premio Joan Fuster

Una obra en torno al concepto del tránsito en las fronteras de Catalunya contemporánea. Un ensayo sobre los espacios de tránsito y sus consecuencias, humanas y paisajísticas. Una ambiciosa reflexión que toma como referencia la mirada que otros autores catalanes han realizado sobre esos mismos espacios.

Este en, en síntesis, el contenido de la obra que ayer ganó el prestigioso premio Joan Fuster de ensayo de los 49 Premis Octubre que organiza la editorial Tres i Quatre. Un texto titulado Els marges dels mapes en la que su autor, Àlex Matas (Barcelona, 1975), ha querido describir la historia contemporánea de Catalunya y de la literatura catalana a través de tres espacios geográficos y a la vez simbólicos, que diferentes autores contemporáneos han representando en sus respectivas obras desde los años 80.

El valenciano Ramon Ramon gana el Andròmina con un dietario y Jordi Valls gana el de poesía

El ganador, profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la UB, dibuja tres fronteras geográficas reales: la franja de poniente y el desierto de Los Monegros, la Catalunya Norte y los Pirineos y la franja del río Besos en el área metropolitana de Barcelona. Cada una de estas franjas o fronteras sirven “para describir la complejidad del paso del tiempo, las huellas de quienes cruzaron estos espacios fronterizos, el desplazamiento y la migración; y como este paisaje ha registrado estos tránsitos” señala.

En este ensayo, Àlex Matas recurre a varios autores catalanes que han representado en sus obras estas fronteras; entre estos Jesús Moncada, Joan-Lluís Lluís o Julià de Jòdar. Autores contemporáneos que abordaron estos espacios de tránsito “con su propia poética, con su propia concepción de la representación literaria”. Por eso, añade, “intento explicar estas fronteras a partir de una seria de obras literarias que se han hecho cargo de estos espacios que se han visto transformados a los largo del tiempo en Catalunya”.

El jurado del premio Joan Fuster reconoce la capacidad del autor para “repensar territorios ambiguos y problemáticos” en referencia “al tránsito de mercancías y al desplazamiento de personas.

Un valenciano, el poeta y dietarista Ramon Ramon (Catarroja, 1970) fue el ganador del premio Andròmina con su obra No sé què mor Un dietario escrito entre 2017 y 2019 en el que su autor intenta mantener una mirada reflexiva sobre la actualidad política, pero también sobre el arte y la literatura. Ramon Ramon, corrector de la editorial Afers, ha logrado con este texto, según el jurado, “ofrecer una continuación coherente de su producción dietarista anterior, combinando la reflexión filosófica, cultural y política con pasajes de experiencias personales cruzadas de lirismo fruto de su experiencia poética”.

Este valenciano ya había elaboró otros dos dietarios: Llum a l’atzucac 2017) y Dins del camp d’herba (2014). Ramon Ramon reconoce que escribir dietarios le permite abarcar diversos géneros literarios; y se muestra admirador de dietaristas como Joan Fuster, Michel de Montaigne o del valenciano Toni Mollà. El jurado, además, reconoció el valor de la prosa “de gran altura literaria, especialmente brillante, que penetra en las experiencias personales y en la exploración del dolor y las emociones”.

El premio Vicent Andrés Estellés de poesía lo ganó Jordi Valls (Barcelona, 1970) con su obra Pla 10 de l´espai exterior Su autor destaca que se trata de “un libro experimental” en el que recurre mucho a la “prosa poética”. En el que cada poema “se cierra sobre sí mismo para contar pequeñas historias”. Advierte que se trata de un libro “muy influido por el cine y en el que recurro a un espacio imaginario propio que es el de la Barcelona Norte, de Santa Coloma de Gramanet”. “Todo ese mundo se va mezclando con la tradición de la poesía catalana”, comenta.

Dice, además, que no es un libro de “poesía convencional” cuyo título “es un homenaje al cineasta estadounidense Ed Wood que dicen que hizo la peor película”. Reconoce Jordi Valls que no es exagerado decir que su libro de poemas “es también un homenaje al cine”.

El premi Pere Capellà de Teatre fue para la obra Tots els colors del blanc quien ayer no pudo acudir a recoger el premio por estar afectado por la Covid-19. La obra aborda la temática del genocidio lingüístico a través de un pueblo imaginario con el diálogo entre dos personajes.

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